La resolución, además, establece que para el cálculo de las regalías que perciben las provincias productoras se considerará también un valor de 28,5 dólares, siempre que el petróleo se destine a ser refinado para el consumo local.
El acuerdo entre las partes privadas, y ahora homologado por el gobierno, está sujeto a condiciones que ya se conocían, como que el precio internacional no supere 35 dólares por diez jornadas consecutivas, y que el dólar Banco Nación no pase de 3,65 pesos. Asimismo, está sujeto a que no se aumenten los impuestos o retenciones aplicables a productoras y refinadoras.
De esta forma, si el gobierno amenazara con una suba en las retenciones, en caso de que el precio internacional se estabilice arriba de 35 dólares en las próximas jornadas, el resultado podría ser que la posibilidad de revisar el acuerdo fracase. No obstante, por lo menos por ahora, ni el gobierno ni las empresas pasan de moderadas presiones mutuas, mientras todos esperan que el mercado internacional ya haya descontado en gran parte el efecto de la invasión de EE.UU. a Irak, y que cuando ésta se concrete, la segura trepada de la cotización dure pocos días, al igual que en la anterior incursión militar norteamericana en territorio iraquí.
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