La decisión del gobierno de emitir bonos por $ 2.900 millones para pagar deudas hizo caer ayer más de 1% los títulos posdefault y derrumbó 3,40% a la Bolsa . Las series en pesos indexadas por CER habían sido hasta ahora una de las mejores inversiones . Hoy, el mercado espera un dato clave: se conocerá el nivel de inflación minorista de los EE.UU. . Es el indicador esencial que toma la Reserva Federal para decidir el aumento de tasas.
El anuncio del gobierno de que va a emitir más bonospara pagar deudas, hizo caer a todos los títulos posdefault y derrumbó la bolsa. Si bien los nuevos bonos estaban contemplados en el Presupuesto 2004, el anuncio de su emisión causó preocupación, porque vino aparejado de rumores de compensación a familiares de víctimas de la revolución de 1955 y exiliados políticos de los '70. En teoría se destinarán a pagar deudas con jubilados, administración pública y proveedores, contraídas después de 2001.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los dos nuevos bonos serán el BOCON PRE9 y PRO14, por un total de $ 2.900 millones que más que duplican los $ 2.500 millones de BOCON PRE8, PR11 y PRO12, que están en circulación.
Si bien los bonos posdefault habían conseguido generar un buen mercado, particularmente las series en pesos indexadas por CER, estas dos nuevas emisiones confundierona los inversores porque les recordaron que están en la Argentina y que en la década del '80 hubo un costoso festival de bonos. Para la consultora Argentine Research, los rendimientos del PRE9 serán de 10,8% y los del PRO14, de 9,9%, pero se superponen con algunas series existentes.
Por caso, el PRO14, por su «duration» (duración ponderada) compite con el Bogar 2018, un bono que tenían las provincias con garantía del Estado y que les fue otorgado para cancelar sus deudas y reemplazara las cuasi monedas. El Bogar 2018 a favor de su amplia emisión (casi $ 17 mil millones) ocupaba un lugar destacado en las carteras de empresas e inversores institucionales. Ayer fue el más castigado, ya que la aparición del 2014 le achica el mercado. El BOGAR 2018 bajó 1,25% con fuertes negocios por $ 39 millones en el Mercado Abierto Electrónico. El Global 2017, a su vez, perdió 2,30%.
Las dos series de BOCON también pagaron en sus precios la ampliación de la familia de bonos. A diferencia, del Bogar, tanto el PRE8 (-0,50%) como el PRO12 (-1,5%), bajaron con pocos negocios porque hubo resistencia a venderlos. El BODEN 2008 en pesos resultó el menos afectado ya que bajó apenas 0,20%.
El BODEN 2012 en dólares, el más representativo de los bonos en divisas emitidos después del default, perdió 1%, mientras el 2013 quedó igual.
Los bonos defaulteados también pagaron el precio de la desconfianza. El Global 2008, el bono de referencia de la deuda externa, bajó 1,30% con negocios por $ 20 millones, una cifra más alta que la habitual.
Los interrogantes del mercado acerca de los nuevos bonos se pueden agrupar de la siguiente manera:
• Los $ 2.900 millones a emitir, ¿qué deuda concreta cancelan?
• ¿Por qué no se emitieron en tandas, en forma más prolija?
• ¿Por qué se aumentó el gasto indiscriminadamente, en lugar de afectar una parte a un pago de esta deuda con proveedores en efectivo y lograr alguna quita?
• ¿Es el principio de más gasto y de financiarlo con la colocación de deuda compulsiva?
• ¿Afectará esta emisión el pago de los fuertes vencimientos de BODEN del año que viene?
• ¿Era necesario colocar estos bonos cuando todavía no se terminó de negociar la deuda defaulteada?
Dejá tu comentario