Los bancos bajaron fuertemente las tasas de interés que aplican a los saldos impagos en tarjetas de crédito durante setiembre, en relación con el mes pasado. Así lo demuestra un relevamiento efectuado por la Subsecretaría de Defensa de la Competencia y del Consumidor. Estas bajas se tradujeron en que la tasa promedio de financiación en pesos de las principales entidades emisoras pasó de 51,5% en agosto a 33,48%, o sea una caída de 18,1 puntos; la tasa promedio en dólares disminuyó de 27,65% a 22,8% (4,8 puntos). Si se toma el total de las entidades emisoras, la tasa promedio en pesos de setiembre fue de 42,9%, lo que implica 13,6 puntos menos que en agosto.
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En su informe mensual, el organismo que capitanea Patricia Vaca Narvaja califica esas reducciones de «fuertes y masivas». Agrega que hubo «importantes bajas en las tasas aplicadas por los principales bancos, decisión que fue acompañada por la gran mayoría de las restantes entidades financieras emisoras».
Sobre un total de 66 entidades que financian en pesos, 50 de ellas recortaron sus tasas; entre las 40 que ofrecen financiamiento en dólares, 17 hicieron lo propio. Por ello, «las tasas de financiación en setiembre se ubican en los mínimos niveles detectados desde la fecha de inicio del presente relevamiento, en marzo de 1998», según el informe. De acuerdo con el relevamiento del organismo, «con los nuevos niveles de tasas, las entidades que cobran las menores tasas en pesos son el Provincia de Buenos Aires (26%) y el Banco Itaú Buen Ayre (28%)». En el otro extremo, las mayores tasas máximas son aplicadas por Capital del Plata (84,56%), Credilogros (75%) y Columbia (70,80%).
En lo que hace a la financiación en dólares, dos entidades (Macro y Credicoop) lo hacen a una tasa de 8%. Las tasas más elevadas en dólares son las correspondientes al Banco de la Provincia de Tierra del Fuego (54,75%), el Banco Columbia (42%) y el Nuevo Banco del Suquía (38%).
• Acompañamiento
Cabe recordar que la tarjetade crédito sigue siendo no sólo un medio de pago sino casi el único instrumento de financiación para amplios sectores de la sociedad. La baja de las tasas de interés en este producto financiero acompaña el descenso que vienen exhibiendo otros, como préstamos personales, hipotecarios (a plazos muy cortos, es cierto) y para financiar capital de trabajo en el caso de pymes o productores agropecuarios. Así, por caso, el Banco Galicia está en niveles inferiores a 9% en pesos (más 3% que subvenciona el Estado) en líneas para pequeñas empresas, y el Ciudad tiene sus créditos hipotecarios en pesos a niveles similares a los que regían antes del fin de la convertibilidad (pero a lapsos no mayores de cinco años).
Este año, además, las tarjetas volvieron a ofrecer pagos en cuotas, que en el caso de las tres mensualidades son sin intereses ni recargos, y a plazos más largos se les aplican las mismas tasas que rigen para financiar los saldos impagos. Estos tipos de interés, cabe recordarlo, rigen para los gastos efectuados durante el mes que no fueron abonados a la fecha del vencimiento indicado en el resumen de cuenta. Ahora que se recuperó el consumo con tarjeta, que los niveles de mora e incobrabilidad comienzan a parecerse a los que había antes de diciembre de 2001 y que las tasas se ubican en niveles más acordes con el riesgo inflacionario, podría ser el momento para que las entidades vuelvan a emitir plásticos, una actividad absolutamente congelada desde el colapso del sistema financiero.
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