24 de septiembre 2001 - 00:00

Para la Argentina, hoy la peor dificultad es Brasil

Para la Argentina, hoy la peor dificultad es Brasil
Para el economista jefe de FIEL, Abel Viglione, este año habrá en la industria una caída de entre 2,8 y 3,8%, y el PBI bajará 2%. Como análisis positivo, dice que el conflicto armado no será tan negativo para la Argentina, y que los problemas que traerá se concentrarán en la relación comercial con Brasil. Habla sobre una posible renuncia de Domingo Cavallo. Según el economista de FIEL, si ésta se da por una pelea y el actual ministro es reemplazado por otro con mayor apoyo político para aplicar la Ley de Déficit Cero a rajatabla, será un cambio positivo. Si se lo reemplaza porque no hay más voluntad política para aplicar esa ley, «la Argentina se encaminará a un callejón sin salida». Las principales declaraciones de Abel Viglione a Ambito Financiero son las siguientes.

Periodista: Con el dato de la caída de la industria de entre 5,3% y 6%, según las mediciones privadas y públicas, ¿qué se puede esperar ahora hasta fin de año?


Abel Viglione:
Trabajamos sobre un nivel de caída de entre 2,8% y 3,8% para 2001. Y esto, en el mejor de los mundos.

P.: ¿Cuál es el mejor de los mundos?


A.V.:
Que 40% de los sectores que están aportando positivamente al índice continúen haciéndolo. Hablo de los agroquímicos, polímeros, plásticos y unos pocos más. Lamentablemente, por ahora no hay que esperar que los sectores con bajas comiencen a crecer.

Financiamiento

P.: ¿Qué podría provocar que sí empiecen a subir los sectores con pérdidas?

A.V.:
Hoy el principal problema que tiene la industria es de financiamiento. Hasta fin de año los bancos en la Argentina destinarán sus fondos primero a financiar al gobierno con LETES y a refinanciar obligaciones negociables de empresas que vencen antes de fin de año. El tercer ítem sería para capital de trabajo, pero la caída de depósitos hizo que se corte el dinero para este fin.

P.: El PBI bajó en el primer semestre 1,3%. ¿Qué hay que esperar para todo 2001?


A.V.:
La industria representa 17% del PBI; y los servicios, 63%. En el primer caso, la caída será de entre 2,8% y 3,8%. En el segundo, en lo que va de 2001, se acumula una baja de 1%, y hay que tener en cuenta que en 2000 hubo un crecimiento de 0,5%. Esto provocará que inevitablemente, y como piso, el PBI pierda este año 2%.

P.: ¿Cómo puede jugar el conflicto bélico mundial y la recesión internacional, especialmente en los Estados Unidos, que ahora se espera?


A.V.:
En este caso no sería tan alarmista. A los Estados Unidos exportamos esencialmente commodities. Enviábamos hierro y acero procesado, pero desde ese país se impusieron sanciones que ya se aplican antes del conflicto. El problema que tendrá la Argentina ahora se concentra en Brasil y en la devaluación del real.

P.: ¿Cómo se va a reflejar en la industria esta situación en los próximos meses?


A.V.:
Habrá una caída en la demanda interna de Brasil. Esto provocará que se afecten las exportaciones industriales a ese país, fundamentalmente automóviles. Además habrá mayor voluntad de Brasil de colocar excedentes en la Argentina.

P.: Tiene razón entonces Domingo Cavallo en aplicar nuevamente los reintegros a las exportaciones...


A.V.:
La medida, lógicamente, mejora la rentabilidad de las empresas; pero hay que pensar que las sanciones desde Brasil serían peores. De todas maneras, es un riesgo que quizá valga la pena correr.

P.: ¿Es válida la opción de salir del Mercosur por la devaluación del real?


A.V.:
En la Argentina, la posibilidad de que una multinacional decida invertir en el país y no en Brasil, históricamente, no tiene que ver con la competitividad, sino que el valor agregado radicaba en la seriedad y en la estabilidad en las reglas de juego. Hablo de las reglas impositivas, fiscales y arancelarias. Con eso se le ganaron inversiones industriales, no servicios, a Brasil. Es así como aún Chile sigue recibiendo inversiones. La opción entonces es que vuelva esa cultura de estabilidad. Esa es la ventaja competitiva de la Argentina en la región.

P.: ¿Sirven los planes de competitividad?


A.V.:
Hasta ahora no arrojaron muy buenos resultados. Tienen de bueno que no privilegian a empresas, sino a sectores, lo que lo convierten en algo un poco más justo que un subsidio. Pero en la mayoría de los casos no hay que esperar más inversión, ya que la industria argentina está operando con una capacidad instalada de 65% que en algunos sectores llega a 40%. En todo caso es razonable que se ayude a los rubros con mayor perfil exportador como se anunció la semana pasada.

P.: ¿Se le acaba el tiempo a Cavallo?


A.V.:
No lo pondría en esos términos. Fernando de la Rúa compró un programa con la idea de que el problema de la Argentina era de competitividad. Creo que fue porque los políticos nunca quieren los planes de sangre, sudor y lágrimas. Evidentemente eso fue lo que fracasó. El 9 de julio se reconoció que el problema existe y era otro, y de solvencia fiscal. En definitiva, Cavallo perdió el tiempo entre marzo y julio.

P.: ¿Esto quiere decir que ahora, que se cumple el déficit cero, la Argentina podría comenzar a salir?


A.V.:
Ahora hay que esperar a que se cumpla para que se crea efectivamente que hay un compromiso. Le doy un ejemplo. Supongamos que Cavallo sale de Jujuy y debe llegar a Salta por un camino de cornisa. Comienza a andar en marzo, a toda velocidad sin frenos y con el acelerador trabado. Lógicamente todos esperaban que se desbarrancara. En julio se da cuenta del problema, arregla el auto y finalmente llega a Salta. Ahora le falta llegar a Ushuaia para que se le crea definitivamente, pero al auto se le descubrió que le falta la caja de herramientas y la rueda de auxilio.

P.: ¿Cuáles son las herramientas y la rueda de auxilio en la realidad?


A.V.:
La voluntad política para que aún en 2002 se aplique el déficit cero. Si se cumple durante varios meses, fundamentalmente después de las elecciones, probablemente se le comenzará a creer.
P.: ¿Qué pasa si Cavallo deja el gobierno?

A.V.:
Si lo hace porque se peleó con Fernando de la Rúa y se lo reemplaza por otro que continúa con la Ley de Déficit Cero con más apoyo político, no habrá problemas. Si renuncia porque De la Rúa no aplicará más el déficit cero porque no tiene apoyo político, la Argentina se encaminará a un callejón sin salida.

Entrevista de Carlos Burgueño

Dejá tu comentario

Te puede interesar