5 de marzo 2001 - 00:00

Para De la Rúa, Machinea se fue por el periodismo

Ricardo López Murphy, que jurará hoy como nuevo ministro de Economía, ratificó ayer la vigencia de la convertibilidad monetaria y afirmó que durante su gestión respetará los acuerdos firmados con el FMI y las pautas fijadas por el presupuesto nacional.

Después de un largo conciliábulo entre ambos, que comenzó a las 10 en Olivos, Fernando de la Rúa anunció ayer que López Murphy será a partir de hoy el nuevo ministro de Economía y jurará el cargo a las 16 en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno.

Este a su vez será reemplazado en la cartera de Defensa por otro radical bonaerense que reincide en esa área, Horacio Jaunarena, quien pasó por allí entre 1983 y el '89, con Raúl Alfonsín. Ahora deberá lidiar con López Murphy en temas presupuestarios, ya que él es el autor de la ley quinquenal llamada ley Jaunarena, sancionada por unanimidad en el Congreso y que aún no ha podido ser aplicada en lo que hace a los aumentos de fondos anuales.

Rodeado del gabinete nacional en pleno -y junto con él sólo 4 encorbatados; López Murphy, Adalberto Rodríguez Giavarini, Héctor Lombardo y Hugo Juri-, Fernando de la Rúa, el día de 44 grados de sensación térmica, hizo el anuncio. López Murphy llegó desde Francia a Ezeiza a las 9 de la mañana de ayer y de inmediato subió a un helicóptero de la flota aérea presidencial que lo aguardaba y condujo a Olivos.

José Luis Machinea se fue del Ministerio de Economía por «un agotamiento en la confianza» y no como consecuencia de algún «conflicto interno» en el gobierno, explicó De la Rúa, al iniciar los anuncios de recambios ministeriales. Hasta ahora sólo dos.

Las palabras del Presidente enmendaron la plana del propio Machinea, quien hace horas confesó que debió soportar «muchas peleas inter-nas» durante su compleja gestión.

«¿Por qué se fue Machinea?», fue la pregunta obligada, y el Presidente empezó su previsible respuesta responsabilizando a los periodistas por los permanentes rumores de crisis y renuncias en Economía. «Había muchas preguntas de la prensa que producen agotamiento en la confianza, en la disposición para el trabajo, y Economía tiene siempre múltiples problemas que pueden haber influido en su decisión.

El factor confianza ha influido en su ánimo, aunque de parte del Presidente siempre tuvo la confianza y el respaldo», comentó De la Rúa.

El Presidente volvió a hablar de la «confianza» durante la conferencia de prensa y fue para decir: «Espero que los mercados mañana (por hoy) me demuestren su confianza frente al nuevo ministro», en obvia referencia a López Murphy.

Llamó la atención a algunos observadores que, contrariamente a lo que se estila, el Presidente no dedicó ningún comentario elogioso hacia Machinea, a quien ni siquiera le agradeció los servicios prestados, como es de fórmula. Seguramente lo hará hoy en el Salón Blanco, a la hora de la jura de López Murphy.

Cuando un periodista le preguntó a De la Rúa por qué se había demorado tanto en el nombramiento del sucesor (48 horas), respondió: «Para la importancia del tema, demasiado poco es el tiempo que hemos estado reunidos», después de explicar que hizo consultas y tuvo que aguardar hasta ayer el retorno al país de López Murphy.

A propósito de la Secretaría General de la Presidencia, cargo que quedó vacante después del pase de Jaunarena a Defensa, el Presidente dijo que la alternativa de ser cubierta por un hombre propuesto por el Frepaso «es una posibilidad no resuelta», agregando que la tónica de las designaciones va a indicar que «quienes van a ser candidatos en octubre no serán funcionarios». En ese momento Federico Storani, que estaba sentado junto a Graciela Fernández Meijide, cuchicheó algo al oído de la ministra, y más tarde dijo que «un hombre del Frepaso puede ir a la Secretaría General».

De la Rúa ratificó «totalmente» la convertibilidad y la paridad cambiaria, y admitió que fue uno de los temas abordados en el día con López Murphy. Para esa hora, el Presidente ya había recibido llamadas telefónicas de Carlos Ruckauf y José Manuel de la Sota, quienes le manifestaron su respaldo al nuevo gabinete.

Por su parte, el nuevo titular del Palacio de Hacienda, a quien todos querían escuchar, negó que haya puesto condiciones para aceptar el cargo. «Si un ministro le pusiera condiciones al Presidente y lo sometiera a condiciones de chantaje, estaría violando algo más que su buen nombre y honor, estaría violando el ordenamiento jurídico», expresó López Murphy. Descartó además que haya condicionado la aceptación del cargo a que la AFIP vuelva a la órbita del Palacio de Hacienda. «Acepté el cargo porque era mi obligación hacerlo», dijo con la expresión adusta que se le conoce. A propósito de la cual aseguró que «no recurriré» a ningún artilugio plástico para modificarla, con la única sonrisa que esbozó en la tarde.

López Murphy, quien nunca negó en rueda de íntimos su aspiración de ocupar la carte-ra de Interior, clave en su opinión para la relación con los gobernadores y los déficit provinciales, descartó roces con Storani. «Hace 32 años que lo conozco, desde la época de estudiantes en la Universidad de La Plata, y tengo la suficiente confianza como para plantearle mis puntos de vista, si llega el momento, sin ningún problema.»

Siguió afirmando: «Voy a respetar los acuerdos que tenemos firmados, honrar nuestros compromisos y dar la máxima seguridad posible sobre nuestra vocación para resolver las dificultades que enfrentamos», sentenció. En ese marco, López Murphy sostuvo: «Tenemos un programa, un presupuesto y un esquema de financiamiento negociado con los organismos multilaterales, y además tenemos reglas institucionales para el manejo de la política monetaria».

«Voy a cumplir con el programa y después haremos las adaptaciones para adelante», añadió el funcionario, quien indicó además que «normalmente, el espacio que existe en el Ministerio de Economía para hacer modificaciones es siempre reducido, y soy muy consciente de ello.»

A su criterio, «lo que vamos a tener que hacer, como lo hemos hecho siempre, es buscar el máximo grado de solvencia, competitividad, cohesión social, transparencia y previsibilidad». El nuevo titular del Palacio de Hacienda aseguró: «Mis diagnósticos van a estar basados siempre en un análisis profesional», y agregó que «eso es lo que me pidió el Presidente». López Murphy, reemplazado en Defensa por Jaunarena -que siguió el transcurso de la conferencia de prensa en silencio y junto al nuevo ministro-, sostuvo además que al frente de esa cartera «tuve que cumplir mi tarea en el marco de dificultades presupuestarias muy grandes. Lo mismo ocurrirá en el Ministerio de Economía».

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