La controversia del gobierno argentino con la empresa Monsanto podría recalentarse en las próximas semanas por dos motivos: el avance de la causa judicial presentada por la compañía estadounidense en los tribunales españoles y la amenaza de los compradores de España, que ya anunciaron que reemplazarán a la Argentina como proveedor de subproductos de soja.
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Los compradores españoles de harina de soja de la Argentina también iniciaron su lobby y difundieron que evalúan adquirir productos oleaginosos en Brasil debido a los inconvenientes que provoca el conflicto que la Argentina mantiene con Monsanto por el pago de regalías. España compra productos del complejo oleaginoso local por un valor cercano a los u$s 590 millones, según datos privados correspondientes a las estadísticas de 2005. En cuanto a la harina de soja, los españoles adquirieron casi 3,3 millones de toneladas por u$s 20 millones el año pasado ya que entre 60% y 70% del producto que compran proviene de la Argentina.
Por puertos de España ingresa 15,5% de las exportaciones argentinas de soja y subproductos. Por eso, fue allí donde Monsanto eligió demorar alrededor de 20 embarques para reclamar, mediante presentaciones judiciales, el pago de las regalías por la tecnología Roundup Ready (RR).
«Como sector nos estamos viendo obligados a tomar la decisión, para la campaña que viene, de buscar otros proveedores», dijo, a través de «Reuters», Jorge de Saja, director general de la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (CESFAC), entidad que agrupa a la mayoría de los productores de alimentos para consumo animal de España.
Según el empresario, Brasil sería elegido para proveer harina de soja a España, aunque el incremento de las compras a expensas de la mercadería argentina se realizaría en forma gradual. «El año que viene, si no se soluciona el problema compraremos 20% o 30% menos de harina de soja argentina y se adquirirá más a Brasil. En la campaña siguiente será más, hasta que llegue el momento, después de tres o cuatro campañas, en que eliminemos a la Argentina como proveedor,» advirtió.
Para la soja argentina, Europa es el principal cliente y España el país con mayor volumen de compras. Entre enero y mayo de este año España adquirió 1,6 millón de toneladas de un total de ventas de unos 10 millones de toneladas en todo el mundo, según la Secretaría de Agricultura.
Con su sistema de reclamo, que irrita al gobierno argentino, Monsanto logró que fueran detenidos cargamentos de harina de soja en España, Holanda, Inglaterra y Dinamarca, previo al inicio de procesos judiciales.