Peligroso: se emite más y presiona sobre precios

Economía

El Banco Central deberá superar un nuevo escollo en los próximos meses en la lucha por contener la inflación: cómo absorber la mayor cantidad de pesos posibles ante un cronograma de fuertes vencimientos que se presentan de Lebac.

La autoridad monetaria se mostró muy activa en el mercado cambiario desde que canceló la deuda con el FMI el 3 de enero. A partir de ese día, compró en cinco días hábiles un total de u$s 250 millones, lo que significó la emisión de unos 760 millones de pesos (considerando un tipo de cambio promedio de $ 3,05). Y en las próximas semanas (en realidad meses) continuará con la misma política con el propósito de ir recuperando las reservas perdidas tras el pago al FMI (u$s 9.530 millones).

Esta fuerte emisión de pesos para la adquisición de divisas puede terminar impactando en la inflación si no hay una absorción por lo menos parcial por parte de la autoridad monetaria. El presidente del BCRA, Martín Redrado, ya instruyó a sus principales colaboradores en la institución para que estudien nuevos mecanismos para ir reduciendo la cantidad de pesos circulantes y extender al mismo tiempo el plazo de las colocaciones de bonos que se hacen en el mercado para conseguirlos.

• Efecto rezagado

Según la teoría económica, un incremento muy rápido de la cantidad de dinero que no tiene como contrapartida un aumento en la demanda de pesos por parte del público es causante de inflación. Claro que el fenómeno se manifiesta con un rezago de varios meses, ya que no tiene un efecto inmediato.

Este objetivo de absorción que plantea Martín Redrado no es sencillo, por distintas razones. La más importante es que a partir de hoy, y por lo menos durante las próximas cinco semanas, el BCRA deberá hacer frente a vencimientos de Lebac por alrededor de $ 1.500 millones en cada licitación.
« Estimamos que no habrá problemas para refinanciar, incluso a la misma tasa. Pero absorber una gran cantidad de pesos adicionales ya será más complicado», explicaron en la entidad.

El otro problema pasa por la negativa de los bancos a suscribir Lebac de largo plazo, con lo cual se produce una fuerte concentración de vencimientos. La mayoría de las ofertas se hacen a 45 o 60 días ya que la tasa del grueso de las emisiones es fija en pesos. En un contexto inflacionario y de suba del dólar, a los inversores no les conviene arriesgar a plazos largos en moneda local.

Para superar esta situación, en el BCRA están estudiando nuevas alternativas de Lebac para seducir a los bancos, principales poseedores de este instrumento. Está completamente descartada la posibilidad de emitir más bonos en pesos que ajustan por CER.

Una de las alternativas sería, por ejemplo, lanzar Lebac con tasa repactable cada tres meses, tal como se hace hoy en países desarrollados, o con la posibilidad de desprenderse del título antes del vencimiento si es que la tasa queda en niveles demasiado bajos. De esta manera, estiman en el Central, sería posible seducir a las entidades para que extiendan los plazos de colocación.

Mientras tanto, buscarán captar una mayor cantidad de pesos en las Lebac que ajustan por la tasa del segmento mayorista, denominada BADLAR. El plazo de este título fue de nueve meses en la última licitación.

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