Después de un largointerregno, el Grupo Productivo (GP) se reunió ayer y pasó revista a la difícilsituación económica que enfrenta el país, con la industria que no repunta, laconstrucción que sigue mostrando signos de achicamiento y el campo que planteóuna realidad desesperante.
«Esto va a explotar», dijoRicardo Grether, representante de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).Aseguró además que el campo tiene 14 millones de hectáreas hipotecadas, lo quea 1.000 dólares promedio la hectárea determina 14.000 millones de dólares.«Esto es una locura», acotó el dirigente agroganadero. Este monto esaproximadamente lo que exporta la agroindustria en un año.
«Pero no hay que serpetardista», le contestó el empresario de la construcción Aldo Roggio.
«Sí, pero ya van seissemanas y el plan de infraestructura todavía no salió de diputados. A esteritmo recién en julio podrán salir las primeras licitaciones», agregó elconstructor Gregorio Chodos. Ahí intercedió el secretario de la UIA, JoséIgnacio de Mendiguren y dijo: «Sabemos que la situación está difícil y por esomantenemos el perfil bajo para no complicar las cosas».
A esa altura, los ánimos yaestaban caldeados y empezaban a observar teorías conspirativas.
«Hay que tener cuidado conla tiranía de los mercados, porque el equipo económico se asusta y vefantasmas», lanzó al ruedo otro empresario.
Sobreactuación
«Se creen que por ejemplo esel mercado el que pide la baja del arancel externo común», puntualizó unindustrial enojado por la postura del equipo económico que viajó a Brasil paraacordar una reducción de 3 puntos.
«Se sobreactúa para losmercados y ya no se sabe cuál es la realidad y cuál es la fantasía», expresóotro.
El titular del grupo Fiat,Vincenzo Barello, se quejó puntualmente de la modificación que lleva adelanteel gobierno con respecto al IVA inversiones. En tal sentido, la modificaciónque logró media sanción ayer en diputados establece un plazo de recupero de 12meses para los créditos que se generan por IVA en las nuevas inversiones;pasado ese lapso se puede pedir la devolución del remanente directamente a laAFIP. Específicamente para Barello el proyecto es «inequitativo» porque dejaafuera «a los que ya realizamos las inversiones como el sector automotor».Pasada esta catarsis, los miembros del GP decidieron salir a pedir reunionescon el ministro José Luis Machinea y el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo,para volver a plantearles el estado de situación y la necesidad de laimplementación urgente de medidas que se encuentran «demoradas».
Entre ellas están laspolíticas que el Ejecutivo prometió para el sector agropecuario, el plan deinfraestructura, la reglamentación de la ley de leasing. Pedirán además que seacelere la aprobación de la factura negociable y que sea obligatoria.
Pero el desasosiego era talque algunos, los menos, sostenían «que se agotó esto de ir a pedir medidasaisladas y sectoriales».
En ese momento volvió asurgir la idea, analizada en anteriores reuniones, de buscarle la patafinanciera al GP.
Si bien no se quiererememorar las viejas épocas del Grupo de los Ocho (G-8), porque siguendistanciados de la Sociedad Rural Argentina, de la Cámara Argentina de Comercioy de la Bolsa de Buenos Aires, se propuso ir a la búsqueda de un consenso conlos bancos nucleados en la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) para plantearleal gobierno en conjunto un «macroprograma» que permita salir de la difícilsituación.
De todas formas, no se teníabien en claro cuál sería la propuesta debido a que un sector de la UniónIndustrial Argentina sigue pensando que no se sentará en la mesa de negociaciónsi primero los bancos no bajan las tasas de interés.
«Fíjense cómo está el paísque el viernes que viene va a quedar Rafael Pascual de presidente porque noestá ni De la Rúa ni Losada», expresó entre risas uno de los presentes.
«En medio de la crisis, lamayoría de los políticos se va al jubileo a Roma», reforzó otro y aseguró quede los 9.000 invitados casi 500 serán argentinos.




Dejá tu comentario