Los precios del petróleo consolidaron ayer su ganancia de 17% acumulada en las últimas tres semanas, al trepar a niveles máximos de casi dos meses, por encima de u$s 49 el barril, en medio de una ola de frío que estremeció al nordeste de Estados Unidos. El Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en febrero cerró a u$s 48,38 el barril, igual que el viernes pasado, tras tocar su máximo desde el 30 de noviembre, u$s 49,50, en la Bolsa Mercantil de Nueva York, donde el lunes no hubo transacciones por el feriado. La presión compradora, sin embargo, aumentó en algunos momentos de la sesión e impulsó el precio del crudo liviano por encima de los u$s 49, debido en gran parte a operaciones especulativas.
• Londres
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En tanto, el petróleo Brent de Londres, que llegó a subir casi un dólar, cerró con ganancia de 36 centavos, a u$s 45,39 el barril.
La entrada de un frente frío el viernes pasado en el nordeste de Estados Unidos, donde se consume alrededor de 80% de todo el combustible de ese país para calefacción, alentó el deseo comprador de algunos operadores, que apuestan a que la oferta puede ser escasa para compensar el previsible incremento en la demanda.
Los contratos de gasoil de calefacción para ese mismo mes perdieron alrededor de un centavo, y su precio quedó en u$s 1,34 el galón (3,7 litros). El valor de la gasolina para febrero quedó a u$s 1,26 el galón, después de retroceder también en torno a un centavo respecto de la jornada anterior.
Contribuyó también el hecho de que las existencias almacenadas de gasoil son inferiores en casi 7% al volumen de hace un año, según las últimas evaluaciones del Departamento de Energía estadounidense.
Los operadores confiaban en que las moderadas temperaturas que, en general, se han registrado hasta ahora en el nordeste permitirían a las refinerías almacenar más existencias de gasoil, pero los datos no han estado en línea con las expectativas.
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