21 de septiembre 2001 - 00:00

Pharaon cambia Hyatt por un Four Seasons

Park Hyatt dejará de llamarse así: el dueño del hotel de lujo ubicado en la calle Posadas rescindió el contrato que lo ligaba a la cadena estadounidense para la operación del establecimiento.

El lugar de la cadena Hyatt lo tomará otra que hace años quiere entrar en el mercado argentino: la Four Seasons, cuyo principal accionista es «paisano» de Gaith Pharaon, dueño del (hasta ahora) Hyatt porteño.

A su vez la gente de Hyatt, cuyo director regional Miles Mc Gourty está en Buenos Aires, estaría detrás del terreno que forma parte del complejo Palacio Duhau, a pocas cuadras del hotel que hoy ocupan. El empresario Juan Scalesiani, dueño del predio luego de comprárselo a The Exxel Group, ya habría sido sondeado para «colgarle» la marca Hyatt al establecimiento de lujo que levantará también sobre la calle Posadas.

La relación de Pharaon con Hyatt se había iniciado en 1991 (el hotel abrió en abril del año siguiente) y preveía que esa cadena operaría el hotel diez años más. Sin embargo, ayer en la sede central de la ciudad de Chicago, Hyatt anunció que «de común acuerdo» habían decidido «retirarse de la administración del hotel a partir del 1° de diciembre de 2001».

Según trascendió en el mercado, Pharaon no estaría conforme con el nivel de ocupación ni con la tarifa promedio que estaría registrando con la marca Hyatt. Es un hecho que el mercado de la hotelería de lujo en Buenos Aires está claramente dominado por el Alvear Palace Hotel, que -al ser un independiente-vendría a desmentir la afirmación de que hay que ser parte de una gran cadena internacional para competir en ese segmento.

Así, en los planes de la gente de Pharaon estaría hacerle un «upgrade» al hoy Park Hyatt para ponerlo en línea con los estándares de lujo de la cadena Four Seasons y poder atraer a viajeros de mayor poder adquisitivo aún.

Todo esto, en el marco de una de las peores crisis del sector hotelero en la Argentina, que provocó la caída de los promedios de ocupación
por debajo de 45%. Ahora, a los problemas locales se suman los provocados por los atentados en Estados Unidos, que tuvieron el inmediato efecto de una masiva caída de reservas en los establecimientos locales.

De acuerdo a lo que trascendió, el personal del hotel pasará casi íntegramente a la nueva cadena, salvo (claro) el gerente general
Andreas Nauheiner -un hombre de Hyatt-.

Otra incógnita es qué sucederá con el
Hyatt Regency de Santiago de Chile, también de Pharaon; ante la evidente ruptura del «afecto societatis» entre dueño y operador, sería apenas una cuestión de tiempo para que se disuelva ese vínculo también.

Hyatt
tenía un acuerdo con Pharaon (en realidad con el «Grupo Concord», del empresario egipcio) para hacer más hoteles en la región; sin embargo, la cadena tomó como socio al empresario argentino Samuel Liberman, con quien comparten a partes iguales la propiedad de los Hyatt de Mendoza y de San Pablo -a punto de inaugurarse-. Ahora, sin embargo, se quedaron fuera del principal mercado del país.

Lo llamativo es que, de no cerrar un acuerdo con Scalesiani, no parece que existan muchas opciones para volver: son pocos los terrenos aptos para levantar un hotel cinco estrellas de lujo dentro de Buenos Aires, y todos tienen precios puestos por sus dueños que los hacen hoy prohibitivos: el que
Eduardo Eurnekian posee en el Dique 4 de Puerto Madero; el del Grupo Techint, en Córdoba y Reconquista; la ex tienda Harrod's, del empresario lácteo Atilio Gibertoni.
S.D.

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