Resucitó ayer la polémica por la falta de crédito de largo plazo. El ministro De Vido incluso la potenció: "Se acabaron las excusas ya para que no haya préstamos", dijo en lo que pareció un mensaje hacia los bancos. Al mismo tiempo, Mario Vicens, que preside la agrupación de entidades extranjeras que opera en el país, reclamó ayer un nuevo fallo pesificador de la Corte. Lo cierto es que el panorama en nada cambió tras la resolución del máximo tribunal. Al contrario, generó más incertidumbre ya que, en definitiva, un juez hoy puede fallar en cualquier sentido sobre la pesificación. Tampoco es que haya un fuerte interés de público y empresas por endeudarse a largo plazo, por lo que sería más un problema de demanda que de oferta de créditos. Trascendió que en las próximas horas el Banco Central dará a conocer la prometida amnistía para aquellos que hoy, por no haber pagado puntualmente durante la crisis, no están calificados para tomar créditos. Pero el problema no termina ahí.
Julio De Vido opinó ayer que «se acabaron las excusas» para «que no haya crédito» para las empresas, y sostuvo que «tenemos que luchar para que vuelvan los préstamos de mediano y largo plazo». Según declaró el ministro de Planificación Federal, durante el acto de clausura del IV Foro Internacional que organizó ayer la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en el Palacio San Martín, «ya hemos superado algunas dificultades y se acabaron las excusas para que no haya crédito».
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De Vido señaló que el sector energético «nunca estuvo en crisis», sino que «simplemente había perdido el timón, porque sólo el mercado marcaba el sí o el no» de lo que debía hacerse en esa actividad.
El funcionario destacó además que la empresa nacional de energía (ENARSA) «podrá regular, con presencia y no desde el escritorio de un burócrata, al sector de la energía» en el país. El funcionario anticipó que «en los próximos días» el gobierno divulgará «una serie de novedades para desarrollar a este sector con estrategia nacional y con participación del sector privado».
• Impacto
Por otra parte, el ministro destacó que la obra pública «tiene un impacto relevante en la reconstrucción del mercado interno». En ese sentido dijo que «no queremos que las obras se orienten sólo a ser fábrica de viviendas, caminos o aeropuertos, sino que necesitamos también una ampliación de las plantas instaladas».
«Queremos que los beneficiarios directos, que son los que contratan las obras, reinviertan en un aumento de la capacidad instalada, con productos que deben fabricarse aquí», manifestó el funcionario, quien a la vez subrayó que el plan de obras públicas «es un eje ordenador de los proyectos que en todo el país impactarán en distintas áreas».
Antes de De Vido, habló el politólogo José Nun, que criticó a la conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA), asegurando que pese a que la entidad tiene dos grupos que confrontan, «ninguno representa ni defiende a las pymes».
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