16 de mayo 2001 - 00:00

Por la recesión, la gente contrata menos seguros

Al consumidor argentino todavía le cuesta incorporar la modalidad del seguro, tanto de vida como de la propiedad, y por ahora, sólo lo adopta para los vehículos, que es el más extendido en el país, con 36% de las pólizas contratadas.

Así lo indica la estadística oficial, que muestra que, si bien la producción total de seguros aumenta a un ritmo lento, en los últimos años se produjo un paulatino estancamiento respecto de las tasas de crecimiento experimentadas por el sector en años anteriores, y según las estimaciones durante 2001, sólo crecerá poco más de 1%.

Los últimos datos de la Superintendencia de Seguros muestran que en el primer trimestre de este año la producción alcanzó los $ 1.828,1 millones, mientras que una proyección realizada para el período anual, que terminará el 30 de junio de 2001, señala que la producción totalizará apenas los $ 7.000 millones.

Esto representará un crecimiento de poco más de 1% con relación al período julio 1999/junio 2000, cuando el mercado asegurador ascendió a $ 6.908 millones.

Crecimiento frenado

Durante la primera mitad de la década del '90, así como durante los dos años de recuperación posteriores a la crisis de 1995, las tasas de crecimiento oscilaron entre 12% y 21%. Sin embargo, el año pasado, el mercado asegurador apenas aumentó 1%, y en 2001 el incremento será similar.

La principal razón de semejante estancamiento está vinculada a la recesión, ya que cuando los bolsillos se empiezan a vaciar, uno de los primeros servicios que se deja de contratar es el de los seguros, con excepción de los indispensables, como en el caso de un vehículo que se utiliza para trabajar.

La segunda razón de peso parece estar más vinculada no sólo a factores económicos, sino también psicológicos, ya que, en general, la gente prefiere no contratar seguros de vida, porque, al final de cuentas, significan tener que pensar en la muerte. Así, mientras los distintos seguros de vida representan apenas 24% del total, los de automotores alcanzan a 36%; los de incendio, 7%; y los de retiro, alrededor de 15%.

Expansión

Esto, a pesar de que los seguros de vida, así como los de retiro y las rentas periódicas y vitalicias, experimentaron una fuerte expansión a partir de la segunda mitad de la década con el surgimiento del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones y de la Ley de Riesgos del Trabajo, según un informe elaborado por la Secretaría de la Competencia, la Desregulación y la Defensa del Consumidor.

Las proyecciones indican que tanto la jubilación privada como la ley de ART dieron un «fuerte impulso a la demanda de seguros de personas, concentrada en una primera etapa en los seguros de vida, pero a mediano y largo plazo, la demanda se extenderá también a los seguros de retiro y las rentas vitalicias, a medida que los afiliados al nuevo régimen de AFJP comiencen a jubilarse». El mercado asegurador, como la mayoría de las actividades económicas del país, está muy concentrado, ya que las primeras diez empresas ostentan más de 30% de la producción total. De este ranking, siete operan en seguros generales; dos, en el ramo vida; y sólo una, en retiro.

El último informe oficial destaca que dados los malos resultados obtenidos por el sector asegurador en el período 1995-2000, con pérdidas acumuladas por más de $ 1.100 millones, resulta significativo que siete de estas diez empresas obtuvieran resultados positivos por $ 111 millones en este plazo.

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