13 de septiembre 2007 - 00:00

Por temor, la gente se pasa a bienes: sin autos 0 kilómetro

Los argentinos, sin duda, saben de crisis. En los últimos días las automotrices están registrando una mayor demanda que se suma al boom de ventas que ya vivía el sector. La explicación de este fenómeno se encuentra en el temor de la gente a que la inflación siga en aumento e impacte más en los precios y a un mayor encarecimiento del crédito. Por eso, muchos consumidores están adelantando la compra del 0 km que tenían prevista para el año que viene. Y no están equivocados. Los autos aumentaron más de 5% en lo que va del año, y dicen en las terminales que ya no pueden sostener el alza de los insumos. En cuanto a los préstamos, además del mayor costo, están analizando ahora operar sólo con tasa variable.

Guillermo Moreno
Guillermo Moreno
Seguramente no es para celebrar, teniendo en cuenta las serias consecuencias que puede provocar a más largo plazo, pero en las automotrices viven por estos días un inesperado aumento de las ventas como consecuencia de la crisis financiera mundial y su impacto local.

«No es deseable que pase de esta manera, porque si continúa la crisis finalmente va a impactar de manera negativa en la demanda. Pero es cierto que la incertidumbre económica está llevando a la gente a volcarse a la compra de bienes como autos al no tener alternativas de inversión seguras». Claro que en la Argentina todo puede cambiar de un día para otro y paralizarse el mercado, reconoció ayer a este diario el responsable del área crediticia de una terminal.

Es que a la preocupación por el impacto que puede tener en la Argentina la crisis hipotecaria de EE.UU., se suma la perspectiva de una mayor inflación para los próximos meses, pese a los esfuerzos del secretario Guillermo Moreno de desvirtuar la realidad. También está favoreciendo la mayor demanda, curiosamente,el incremento de las tasas de los créditos que se registró en los últimos días.

Ante este panorama, los consumidores estarían adelantando decisiones de compras temiendo que esos bienes se encarezcan y no puedan adquirirlos en el futuro. Sin opciones de inversión claras y con precios en alza nadie quiere quedarse con dinero inmovilizado en bancos y, lo que es peor, en los colchones de sus casas.

  • Tentación

  • En los últimos días, las compañías financieras de las propias automotrices y los bancos que operan con créditos prendarios elevaron las tasas en cerca de 4 puntos. Esto, en vez de alejar compradores, los atrajo. Es que los préstamos en pesos a tasa fija son hoy una tentación si el costo del crédito se mantiene en aumento. Por eso en varias terminales ya están analizando operar sólo a tasas variables.

    «En nuestro caso ajustamos los créditos prendarios de un costo total anual de 25% a 29%. Los préstamos que damos son a tasa fija y eso, en momentos de inestabilidad, son atractivos por la posibilidad de que sigan en alza o directamente desaparezcan. Aún no lo estamos evaluando porque esperamos que esta situación sea momentánea pero de mantenerse la crisis no sería descabellado pasar a tasa variable», explicó el directivo.

    Según los vendedores de 0 km, el público en general no se fija en el costo del préstamo sino en la cuota que debe pagar. Si está dentro de su presupuesto toma el crédito. Para el caso de un auto de $ 40.000 que se financia 50%, es decir $ 20.000, la cuota para un plazo de 48 meses se incrementó de $ 700 a $ 750. Si el comprador considera hoy que esos $ 50 de diferencia se van a licuar rápidamente por la inflación y la suba de salarios es un momento más oportuno para cambiar el auto por uno nuevo.

    «Ya no sabemos lo que está pasando. Tuvimos el mejor agosto de la historia en cuanto a ventas de autos y en los primeros 10 días de setiembre estamos entregando a las concesionarias más de lo esperado. No vendemos más autos porque no tenemos. Esa es la realidad. Lo lógico sería que la gente por temor frene su consumo pero evidentemente la expectativa que tiene es que la situación va a empeorar y lo que no compra ahora no sabe si lo va a poder hacer más adelante», señaló un directivo de otra compañía.

    El análisis no está equivocado. Los precios de los 0 km, de acuerdo con el compromiso que asumieron las terminales con el secretario Moreno, no pueden superar la inflación oficial y en lo que van del año registran un incremento de alrededor de 5%. Sin embargo, los costos de producción en las automotrices -que se manejan con la inflación real- están subiendo a un ritmo mayor por lo que se supone que les será difícil mantenerse dentro de este acuerdo. Así, a partir del nuevo gobierno se cree que se acelere el alza de los 0 km.

  • Aliento

    Incluso los movimientos del dólar, dicen en las concesionarias, alentaron a los consumidores a comprar autos antes de que ese incremento se trasladara a los precios. «Los días en los que el dólar comenzó a moverse y llegó a $ 3,20 mucha gente cerró operaciones ante el temor de una devaluación mayor que hiciera que los precios de los autos se dispararan. El que quizá pensaba cambiar el auto el año que viene prefirió hacerlo ahora para no correr el riesgo de tener que pagarlo mucho más caro. Desde entonces, aunque ahora el tipo de cambio se haya estabilizado, se mantiene esa tendencia», explicó un vendedor.

    Otro dato a tener en cuenta es que las automotrices están haciendo un esfuerzo para mantener los precios de los vehículos que importan desde Europa ante el encarecimiento del euro y esto, en algún momento, puede llegar a su fin. Por caso, en algunas terminales reconocen que pierden entre u$s 800 y u$s 1.500 por cada auto que llega de Europa, ya que no pueden trasladar el aumento de la moneda europea a los consumidores argentinos. Estos autos son, en cierta forma, subsidiados por los ingresos que reciben de las mayores exportaciones.

    «Es cierto, hay autos que vendemos a pérdida o no ganamos porque el mercado es muy competitivo y si los aumentamos perdemos cuota de mercado», dijo un gerente de comunicación de una terminal.
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