29 de junio 2006 - 00:00

Por un rato, de la Fed nos olvidamos

Por un rato, de la Fed nos olvidamos
Aunque parezca otra cosa, lo más destacado de la jornada no fue que el promedio industrial ganara 0,45% y cerrara en 10.973,56 puntos -luego de cuatro horas y media de transitar mayormente la zona perdedora-, sino que durante los últimos 75 minutos de operaciones los precios se mantuvieran prácticamente sin variantes (la suba se dio entre las 14.15 y las 14.45). Es que ensayemos la explicación que ensayemos para justificar la suba, siempre estará teñida por un fuerte "olor" a "program trading", ya que faltando apenas dos días para el fin del trimestre lo clásico es que los grandes inversores institucionales se lancen a "vestir ventanas" (Window Dressing, el mecanismo de venta de los papeles perdedores del trimestre y la simultánea compra de los ganadores, a fin de que sus carteras "luzcan" más sanas), lo que explicaría la gran sintonía que hubo en el movimiento de los tres principales indicadores bursátiles y el porqué de lo acotado en la suba. Desde ya que otros factores coadyuvaron al buen humor, por ejemplo, la suba del petróleo a u$s 72,33 por barril, la oferta de los guerrilleros sunnitas de suspender los ataques en Irak si los EE.UU. se retiran en dos años, cambios estructurales en Intel y Warner Music, sumados al efecto de quienes se lanzaron a cubrir un poco sus posiciones "vendidas". Pero ninguno de estos fue realmente significativo. Si no nos referimos entonces al Window Dressing como la causa fundamental de la suba es porque los volúmenes negociados resultaron inusualmente bajos. Lo destacable no fue entonces la suba, sino que luego de producirse, los precios se estabilizaron casi como apostando a que hoy no ocurrirá nada gravitante y olvidándose de que en horas la Fed es capaz de cambiar el panorama de un plumazo.

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