25 de enero 2005 - 00:00

Positivo I: Repsol invertirá este año u$s 1.200 millones

Néstor Kirchner recibe en su despacho a Antoni Brufau, presidente de Repsol YPF. Anunció un plan de inversiones bastante más audaz y 35% mayor que el de su predecesor.
Néstor Kirchner recibe en su despacho a Antoni Brufau, presidente de Repsol YPF. Anunció un plan de inversiones bastante más audaz y 35% mayor que el de su predecesor.
La nueva cúpula de Repsol YPF se reunió ayer con Néstor Kirchner para anunciarle un nuevo plan de inversiones que superará los u$s 1.200 millones para todo 2005. La cifra representa un incremento de 35% respecto de las efectuadas en 2004. El Presidente recibió en su despacho a Antoni Brufau, presidente de la petrolera española, y a Enrique Locutura, flamante director general para la Argentina, Brasil y Bolivia, acompañado por el ministro de Planificación, Julio De Vido.

Fuentes de la petrolera se encargaron de aclarar que «se trata en gran parte de inversiones que no estaban previstas en el plan estratégico de la administración anterior de la empresa». Entre ellas, explicó, se cuentan inversiones en refinería, en una posible asociación con la estatal ENARSA, en exploración offshore y en la tantas veces postergada construcción de la sede corporativa de la empresa en Puerto Madero, que requerirá unos u$s 100 millones y se hará al mismo tiempo que se levanta el nuevo edificio de la petrolera en pleno centro de Madrid.

• Objetivos

En lo que hace a la exploración, los directivos le habrían adelantado al mandatario que las inversiones se harán en áreas de mediano y alto riesgo, porque muchas de las cuencas que tiene Repsol YPF en la Argentina están maduras; esto hace necesario buscar reponer reservas, pero también es cierto que no quedan demasiadas áreas de exploraciónlibres.

Esta sería, entonces, la causa -al margen de las obvias, de raíz política-por la cual la petrolera se plantea la posibilidad de asociarse con la estatal ENARSA: sucede que entre los objetivos de esta compañía está la exploración en áreas cuya rentabilidad es insegura. «No hay otra empresa que haga offshore», explicó la fuente.

El Presidente, contrariamentea lo que era su costumbre (y parece estar dejando de serlo) recibió casi de inmediato a sus visitantes españoles, sin someterlos a las hasta hace poco habituales esperas de antesala. En el encuentro, que duró poco más de una hora, no se habló del canje de la deuda ni de las dificultades que enfrenta el gobierno con otra privatizada, Aguas Argentinas.

En cambio, Brufau le dijo a Kirchner -según un comunicado distribuido por la empresa -que reiteraba «nuestra plena confianza en el país, el firme compromiso de Repsol YPF con la Argentina y la voluntad de entendimiento de la empresa con el gobierno. Nuestra alianza de largo plazo queda demostrada a través de este programa ambicioso de actividades en el que ratificamos nuestra voluntad de seguir siendo el principal inversor en el país».

Entre los anuncios de Brufau y Locutura se contaron, entonces:

• Expansión del
Gasoductodel Norte: se trata del «caño» de TGN ( Transportadora de Gas del Norte), cuya ampliación requiere unos u$s 100 millones. La obra aportará unos 1,8 millón de metros cúbicos diarios adicionales de gas natural al sistema troncal, lo cual debería aventar cualquier posibilidad de falta de fluido el próximo invierno. También alimentará las industrias del norte y del centro del país.

• Se modernizarán las refinerías de
La Plata y Luján de Cuyo, con una inversión que rondará los u$s 470 millones en el período 2005/2007. El objetivo es que los combustibles líquidos producidos allí «alcancen los estándares ambientales más exigentes, fundamentalmente en términos de bajo contenido de azufre y aromáticos, lo cual redundará en una contribución significativa a la mejora del medio ambiente», según reza el comunicado.

• Construcción del
Gasoducto Nordeste: este proyecto del Grupo Techint -en el que participa Repsol YPF, una de las empresas con yacimientos de gas en Bolivia-permitirá traer gas natural desde ese país, siempre y cuando se superen las enormes dificultades políticas que enfrenta el gobierno boliviano por este y otros temas. De hecho, el comunicado oficial se encarga de aclarar que el proyecto «no está contemplado aún en el plan de inversiones presentado al Presidente, pues su realización depende de la definición de una serie de aspectos relacionados fundamentalmente con la situación en Bolivia».

• Inversiones en desarrollo: incluyen perforación e infraestructura de producción de gas y petróleo, de alrededor de u$s 750 millones, como parte de un plan que se extiende hasta 2009, y que totaliza u$s 3.400 millones.

• Exploración: en este punto, Brufau le prometió a Kirchner un «ambicioso programa exploratorio», en el que aplicarán unos u$s 400 millones. El programa abarcará tanto las cuencas tradicionales como otras nuevas, de alto riesgo, especialmente offshore (mar adentro). Al respecto, Brufau le sugirió al Presidente la posibilidad de ir juntos costas afuera con la estatal ENARSA. «Siempre que esto resulte de interés para la empresa estatal», dijo el empresario.

• Edificio corporativo: la sede corporativa, que se alzará frente al Dique 3 de Puerto Madero, en un terreno que le fue comprado por la petrolera al Grupo Roggio, tendrá 36 pisos en una altura de 160 metros; serán 78.000 metros cuadrados de «oficinas inteligentes», diseñadas por el arquitecto argentino César Pelli; costará unos u$s 110 millones y su inauguración está previstapara 2008. A esta altura, tanto Brufau como Locutura habían dado cuenta ya de sus respectivos mates cocidos, una infusión a la que -curiosamente-se hicieron adeptos en España. Como se sabe, Locutura residirá en Buenos Aires, desde donde manejará también las operaciones de Repsol YPF en Bolivia y Brasil, dos países obviamente clave (por razones diferentes) para la empresa. También será responsable de exploración y producción, refino, logística, marketing y química en esos países.

Claramente se trata de un plan de negocios mucho más audaz y comprometido que los que venían aplicándose hasta ahora por la conducción de
Alfonso Cortina.

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