El gobierno podrá anunciar en una semana una buena noticia: según los datos preliminares del INDEC, la inflación de setiembre de 2002 no superaría 1,5%. Este es el menor porcentaje desde que se abandonó la convertibilidad. La estabilidad del dólar durante prácticamente todo el mes y el hecho de que todavía no se hayan indexado los precios de los servicios provocaron esta desaceleración. Sin embargo, hay otros datos negativos que también influyen en esta situación. La grave crisis que atraviesa el país y que obliga a los comercios a asumir parte del aumento de los costos sin posibilidad de trasladarlos al precio final. Además, datos conocidos ayer sobre consumo en supermercados, shopping y construcción muestran que sigue la caída.