En el mercado financiero, se destaca lo sucedido la semana última con fuertes vencimientos de impuestos a los que las empresas tenían que hacer frente y, sin embargo, las tasas de interés no sintieron ningún impacto. Por este motivo es que, ahora, los analistas sólo ven como un factor determinante para una eventual suba de tasas el comienzo de las vacaciones, elemento puramente estacional.
Ante esta situación de amplia liquidez, muchos bancos están analizando anticipar aun más la devolución de los CEDRO (Certificados de Depósito Reprogramados), y de hecho uno de ellos, el Banco de La Pampa, ya lo anunció para los depósitos originales en pesos y dólares (en ese último caso rige un tope de 30.000 dólares).
Ayer la tasa interbancaria en pesos se mantuvo en niveles de convertibilidad, alrededor de 5 por ciento anual para las operaciones a un día de plazo. Las cerealeras son grandes actores de este mercado, con fuertes colocaciones «overnight» que impulsan la baja de tasas. Por dinero a plazo fijo, los grandes inversores obtuvieron rendimientos de 14 por ciento anual a 30 días, que en el caso de los pequeños ahorristas varían entre 15 por ciento y 30 por ciento, según cada entidad.
En este contexto, el dólar ayer se operó en baja, a $ 3,56, y el Banco Central ganó u$s 30 millones para sus reservas. Para las tasas de las Letras del BCRA, no se esperan mayores cambios en este contexto de inusual liquidez en la plaza financiera local.
Lo que sí está complicado para el equipo económico y los directivos del Banco Central es el canje de depósitos reprogramados por bonos. Como los amparos siguen operando a pleno -más allá del boom en Mar del Plata-, los ahorristas mantienen poco interés en esta prórroga de la oferta que hizo el ministro Lavagna. Como hay liquidez en los bancos, el tema no preocupa dado que deberían enfrentar sin mayores problemas, a partir de enero, la devolución de los depósitos reprogramados a los ahorristas.
La gran duda, no sólo en el FMI sino también en el Banco Central, es qué pasará si por la situación política, o una crisis en Brasil, la confianza actual de ahorristas se revierte. Sólo en este contexto se podría complicar la situación financiera.
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