Por eso se dice que el mercado está sobrevendido en reales y hay más interés en que siga cayendo el tipo de cambio.
El volumen de apuestas a favor del real inquieta a la central financiera y por ello el mes pasado, frente a un flujo cambiario positivo de u$s 2.800 millones, el ente monetario compró divisas por u$s 4.500 millones. Así y todo, el dólar cayó más de 2%.
La estrategia oficial de recomposición de reservas justifica la compra del flujo de divisas, pero no las posiciones vendidas de los bancos, lo cual potencia el interés de los especuladores por la fortaleza de la moneda brasileña.
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