«Darle prioridad absoluta al control sobre el índice de precios, sin reparar en los instrumentos que se utilizan, tiene asociado costos sociales muy altos como, por ejemplo, los que se están generando en el sector salud», señala el informe del Instituto pare el Desarrollo Social Argentino (IDESA), en su informe semanal que tituló «Un dígito de inflación, pero con menos salud».
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«Permitir que las prepagas ofrezcan una multiplicidad de planes con diferentes tipos de copagos y servicios enturbia el mercado, generando confusión y desprotección de los consumidores», agrega el informe.
IDESA advierte que «peores consecuencias se van a derivar si para moderar los reclamos salariales y sus impactos sobre los precios se cede ante las presiones sindicales que pujan por eliminar la libertad de elección en el sistema de obras sociales».
Advertencia
Más adelante el informe señala que «las intervenciones sobre las prepagas son muy ilustrativas. Evaluando la política oficial de control de precios sobre el sector salud aparece, en base a la información que publica el INDEC, el siguiente cuadro de situación:
Entre diciembre de 2001 y noviembre de 2006 (último dato disponible) el índice de servicios de salud que aproxima la evolución de los precios de las prepagas dentro del IPC creció 76,7%.
Entre diciembre de 2001 y diciembre de 2006 el índice de Precios al Consumidor (IPC) se incrementó 91,3%.
Un aumento adicional de 20% en el precio de las prepagas hubiera implicado agregar -como su ponderación dentro del IPC es de 3,5%- 0,7 puntos porcentuales, llevando la inflación acumulada a 92%.
La entidad advierte cómo los índices de precios ocultarán la realidad ya que al crear nuevos planes de salud «se permiten ajustes de precios muy moderados sobre los ya existentes pero habilitando al cobro de copagos muy onerosos a los usuarios cada vez que necesiten servicios médicos. Como el INDEC no mide el precio de los nuevos planes ni los gastos en copagos, el IPC no reflejará el impacto que tendrán los aumentos sobre el bolsillo de la gente».
«En el corto plazo, el porcentaje que elabora el INDEC mostrará una evolución distinta a la realidad que viven las familias», advierte.
Pero además del maquillaje sobre los precios que representa este mecanismo, IDESA señala que «mucho más negativas serán las consecuencias si para moderar las presiones de costos que podrían llegar a tener los ajustes salariales durante 2007 se ofrece a los sindicatos, como «prenda de cambio», restringir la movilidad de los afiliados de las obras sociales».
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