23 de noviembre 2004 - 00:00

Prepara gobierno dos decretos salva-pymes

Para el gobierno argentino, tanto China como Vietnam (en la foto, su presidente, Tran Duc Luong, junto con Kirchner) son economías de mercado. Esto significa que las relaciones comerciales con esos países -que poseen mano de obra casi gratuita y cuyas empresas son, en su mayoría, de capital estatal, o sea que no son reales economías de mercado- se regirán según los convenios de la Organización Mundial de Comercio (OMC). La industria local, que no puede ya con Brasil, no tendrá forma de competir contra los costos orientales, y por eso ahora Kirchner propone decretos proteccionistas para los rubros más significativos (supuestamente avalados por la famosa «cláusula secreta»). El problema es que, si se los admite como economías de mercado, no se pueden aplicar decretos contrarios a la legislación de la OMC. Con la solución planteada desde el gobierno, la Argentina podrá ser demandada por los dos países asiáticos y estará sujeta a sanciones comerciales. La esperanza radica en que China acepte las trabas sin recurrir a la OMC. Fue el compromiso, sólo verbal, en el encuentro Kirchner-Jintao.

Prepara gobierno dos decretos salva-pymes
Serán dos los decretos que está elaborando el gobierno para proteger a los productores locales de las importaciones chinas. Uno estará especialmente diseñado para los textiles y permitirá implementar trabas en menos de 90 días luego de presentada una denuncia de un privado. El segundo tendrá un alcance general que se aplicaría para el ingreso de herramientas, calzado y juguetes, y se podría aplicar en 60 días. En el primer caso, las trabas pueden durar un año; en el segundo, no más de 200 días.

Este mecanismo violaría en parte los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio que imponen plazos más largos para aplicar salvaguardas. Sin embargo, se especula dentro del gobierno que la implementación de estas trabas sin que aparezca la protesta desde China ante la OMC forma parte del compromiso oral que tomó el presidente del país asiático, Hu Jintao, ante Néstor Kirchner. Así, el gobierno chino no recurriría a la OMC. Si igualmente lo hiciera, y si esa organización fallara en contra del país, debería retractarse no antes de nueve meses después de haber aplicado las restricciones.

Esta es la estrategia -para los privados, bastante débil- que aplicaría el secretario de Industria, Alberto Dumont, para enfrentar las eventuales invasiones de productos chinos. La esperanza oficial es que, una vez detectado un daño eventual, antes de tres meses estén vigentes las protecciones y que, mientras tanto, los sectores privados perjudicados resistan la embestida. No se descarta tampoco oficialmente sondear la posibilidad de aplicar medidas paraarancelarias mientras la salvaguarda es implementada.

• Especulación

Obviamente, cualquier medida de este tipo puede generar consecuencias negativas desde China. Sin embargo, se especula con que desde el gobierno del país asiático no se avanzará en sanciones de otra naturaleza (como disminuir sus importaciones desde la Argentina), y que las trabas se podrán aplicar localmente sin mayores consecuencias.

En principio, y según lo que ya trascendió en Economía (que, por ahora, no consultó con China), el contenido de los dos decretos sería el siguiente:

• Se debe determinar fehacientemente ante la OMC que existen
«circunstancias críticas donde la demora» (en los trámites habituales para aplicar una salvaguarda) « pudiera causar daños difíciles de reparar. Entonces, la Argentina podrá adoptar una medida provisional de salvaguarda preliminar».

• Para todos los productos, salvo los textiles, la Argentina podría aplicar, dentro de los 60 días de recibido el pedido de consultas por una empresa, limitaciones a las importaciones. La protección se podrá extender por 200 días. Luego de esto, debería estar terminada la mayor parte de la investigación para determinar si existe o no un daño a la industria local por parte de las importaciones chinas.

• En teoría, y según lo que habilita la OMC, las salvaguardas especiales podrán implementarse hasta 2013. . En los textiles las restricciones pueden aplicarse dentro de los 90 días, pero pueden extenderse a un año. Esto cubriría todo el período que tomaría la investigación oficial. Estas trabas pueden regir hasta 2008.

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