16 de mayo 2003 - 00:00

Prepara Kirchner nuevo plan para anunciar apenas asuma

Ya confirmado como futuro presidente de los argentinos, Néstor Kirchner mantuvo ayer su primera reunión con el único miembro confirmado de su gabinete, el «viejo nuevo» ministro de Economía, Roberto Lavagna. Se trató de un encuentro para delinear las medidas que se adoptarán al día siguiente de la asunción el 25 de mayo, hasta dónde llegará la influencia de este último y cuáles son las áreas en las que el futuro primer mandatario quiere asegurarse una presencia directa.
 
La reunión arrancó a las 10.30 en el domicilio particular de Kirchner en Buenos Aires, ubicado en Uruguay y Juncal. Se prolongó hasta las 12, cuando el futuro presidente partió rumbo a los estudios de «América» para participar del programa «Almorzando con Mirtha Legrand».

«No se terminó de definir nada, pero se avanzó en la organización que tendrá el gobierno y los pasos a seguir»,
explicó uno de los asistentes al finalizar la reunión.

Uno de los temas clave de este encuentro pasó por el futuro plan de obras públicas, que desvela a Kirchner. En este sentido, Lavagna le reconfirmó que la Argentina ya está en condiciones de pedirle a la Corporación Andina de Fomento unos u$s 250 millones de dólares para tal fin. «Estaríamos en condiciones de arrancar con proyectos por unos 700 millones de dólares», lo entusiasmó a el ministro a Kirchner.

El eje central del plan pasará, en una primera instancia, por la construcción de viviendas en el Norte del país, Gran Rosario y Gran Buenos Aires. De esta forma, se busca elaborar un plan de corte «keynesiano», a través del cual el Estado sea un impulsor clave de la actividad económica y también de la creación de empleo.

No quedó totalmente resuelto si se creará un Ministerio de Obras Públicas, que podría quedar en manos de Julio Miguel De Vido, jefe del gabinete de asesores técnicos de Kirchner en la campaña y ministro de gobierno de Santa Cruz.

Por lo pronto, Lavagna le pidió a Kirchner absorber el Ministerio de la Producción, volviendo a una situación similar a los primeros meses de su gestión, cuando se quedó también con esta repartición al renunciar Ignacio de Mendiguren. De esta forma, Lavagna pasaría a controlar también en forma directa dos secretarías claves, la de Industria y la de Agricultura.

La cuestión de las tarifas también formó parte central de las discusiones. El santacruceño le puso paños fríos a la intención de Economía de avanzar rápido con este frente. «Quiero analizar las ganancias en dólares que tuvieron durante la convertibilidad»
, expresó el propio santacruceño en su aparición televisiva. De todas formas, la idea de Lavagna de enviar un proyecto de ley al Congreso para que éste habilite al Ejecutivo a tomar una decisión, con lo cual todo el trámite podría demorar varios meses.

La renegociación de la deuda externa también estará en el centro de las medidas que se tomen después del 25 de mayo. La decisión compartida de Lavagna y Kirchner es encarar un agresivo plan de quita a los acreedores. «La quita no debe ser inferior a 50%», expresa el propio plan de gobierno elaborado por el santacruceño.

El ministro aprovechó el encuentro para confirmarle a Kirchner la continuidad de todos los miembros de su equipo económico. La única duda sigue pasando por la continuidad o no de Jorge Sarghini en la Secretaría de Hacienda.

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