Preparan el clima para próxima baja de tasas
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En tanto, en Washington, el vicepresidente de la Reserva Federal, Roger Ferguson, dijo que la Fed, el banco central de Estados Unidos, debe vigilar la caída de la actividad económica como lo hace con la inflación.
Atención
La opinión refirma los conceptos de Greenspan y prepara el camino para una observación favorable a bajar las tasas a principios del año próximo.
«Nosotros debemos estar igualmente atentos a riesgos de un extendido período de crecimiento inaceptablemente inferior al potencial o a una reaparición de la inflación», dijo Ferguson en el Instituto de Tecnología Rochester.
El funcionario dijo que la economía de Estados Unidos está ahora en una transición a un ritmo de crecimiento menos inflacionario, situación que la hace más vulnerable a sacudones inesperados.
Actualmente, una caída en los precios de las acciones y un dólar más fuerte están restringiendo el ritmo de crecimiento, agregó.
Ferguson dijo que entre los riesgos que enfrenta la economía estadounidense están una reacción exagerada de los mercados financieros a señales de desaceleración económica, una pronunciada disminución de los flujos de capitales hacia la economía de Estados Unidos, una desaceleración en el crecimiento de la productividad y un descenso de las inversiones.
Riesgos
«El ritmo de crecimiento de nuestra economía ha disminuido desde el ritmo insostenible de inicios de este año», dijo Ferguson. «Durante ese período, riesgos potenciales emergen más claramente.»
A su vez, en Indianápolis, el presidente del Banco de Chicago de la Reserva Federal, Michael Moskow, también ve un menor crecimiento y señaló que la productividad, pese a debilitarse en algunos trimestres, seguirá fuerte en los próximos años.
«Efectivamente, con la economía desacelerándose desde el ritmo frenético de 1999 y comienzos de 2000, el crecimiento de la productividad puede ser algo menor en algunos trimestres», dijo Moskow en un discurso a un club de economía de Indianápolis. «No obstante, podemos esperar que el crecimiento de la productividad será mayor que en el comienzo de la década de los '90", dijo, al observar que la Fed de Chicago estima que el ritmo de crecimiento de la productividad promediará alrededor de 3 por ciento anual, en «los próximos dos años».
En Filadelfia, el gobernador de la Reserva Federal, Edward Gramlich, dijo que las señales de que la economía de Estados Unidos se estaba desacelerando se habían hecho más aparentes en las últimas semanas.
Gramlich dijo a periodistas después de una conferencia en Filadelfia que él continua-ba viendo señales de que la economía estadounidense está desacelerándose, una condición que él y la Fed han mencionado repetidamente desde mediados de noviembre.
«En el comunicado de noviembre (del comité de mercado abierto de la Fed) ya habíamos destacado que las condiciones del crédito se estaban endureciendo y que había señales de una desaceleración... En las últimas semanas, los signos de desaceleración se han hecho más visibles», dijo.
Aterrizaje suave
Confirmando estos comentarios, un informe de Merrill Lynch difundido en Londres indica que las economías del mundo disfrutarán de un aterrizaje suave con crecimiento moderado en 2001, cuando la baja de tasas de interés en Estados Unidos y la zona euro allane el camino para ganancias modestas en los mercados de acciones.
El crecimiento del PBI mundial será de 3,2 por ciento en 2001, con una expansión de 3,3 por ciento de la economía estadounidense y una tasa de crecimiento de 2,8 de la economía de Europa, dijo Merrill, en una conferencia sobre las perspectivas del próximo año.
«Las tres grandes preguntas son si habrá un aterrizaje suave, si la Fed cederá (su endurecida política monetaria) y si el euro habrá alcanzado su mínimo. Creemos que la respuesta es sí para las tres preguntas», dijo Michael Hartnett, especialista senior en el área de la economía internacional.
Merrill dijo que espera que tanto la Reserva Federal de Estados Unidos como el Banco Central Europeo bajen las tasas de interés en 2001, en un rango situado entre 25 y 50 puntos básicos.
Un alza del euro debería sostener los retornos en el continente europeo para los inversores basados en dólares.
«Creemos que una desaceleración del crecimiento de Estados Unidos y una caída del precio del petróleo ayudarán al euro», dijo Hartnett.
Merrill espera que hacia fines de 2001 el euro se afirme en 0,96 de dólar, desde 0,88 de dólar en la actualidad. Por otra parte, Merrill prevé que el PBI de Japón crezca 1,5 por ciento.
Desde un punto de vista sectorial, Merrill recomienda a sus inversores que favorezcan una postura defensiva, hasta que los bancos centrales hayan cedido lo suficiente como para revertir la situación de las economías.
En Europa, eso significa una mayor ponderación de las posiciones en los sectores de combustibles, finanzas y algunos papeles defensivos selectivos, de acuerdo al banco de inversión.
En tanto, el estratega de mercados globales de valores de SG Securities, Tim Love, dijo que «el panorama para los mercados de altos riesgos y altos retornos se ha tornado mucho más atractivo después de Greenspan».
«La mejora de los elementos fundamentales en la clase de activos de mercados emergentes globales había sido secuestrada por las acciones tecnológicas de Estados Unidos y la Reserva Federal», agregó.
La deuda de los países emergentes ha atravesado recientemente por un tortuoso período al ser impactada por el colapso del altamente ren-table mercado de bonos corporativos y el índice compuesto tecnológico NASDAQ, que sirve como referencia de la cantidad de riesgo que los inversores están dispuestos a asumir globalmente.



