5 de diciembre 2002 - 00:00

Presiona mercado y sube el dólar 1%

El Banco Central de Brasil tuvo que salir a jugar fuerte ayer para enfrentar la presión sobre el dólar que ayer subió casi 1%. Desde la apertura de las operaciones anunció que iba a intervenir vendiendo 500 millones de dólares al mercado. Lo haría a través del mecanismo de licitación de «líneas externas» por las cuales vende dólares físicos bajo el compromiso de recomprarlos a un tipo de cambio preestablecido. Así inyecta liquidez a la plaza cambiaria. Sin embargo, el mercado sólo le demandó 276 millones de dólares y para hoy anunció que licitaría otros 150 millones.

El balance de la jornada dejó una suba del dólar que cerró en 3,72 reales (+0,81%) y una caída de la Bolsa paulista de 0,21% por toma de ganancias.

La presión sobre el dólar está generada, en parte, por la expectativa en cuanto a la designación del futuro presidente del Banco Central en reemplazo de Arminio Fraga.

Más allá de los rumores del mercado financiero, quien pareció liderar el ranking de candidatos fue el economista del Banco Icatu, Pedro Bodin, quien ya fuera director del Central durante la administración de Collor de Mello y con buen prestigio en el mercado. Pero trascendió que Bodin no estaría muy dispuesto a aceptar el cargo. De allí que resurgieron los nombres de José Senna de la consultora MCM, y en segundo término Henrique Meirelles, ex presidente mundial del BankBoston y actual diputado federal, y Sergio Werlang, ex director del Central y ahora del Banco Itaú. El diario «O Estado de San Pablo» consignó el nombre del presidente del banco Bradesco, Márcio Cypriano, como otro aspirante a reemplazar a Fraga. Pero ayer, ante la incertidumbre sobre quién elegiría Lula Da Silva, que consideró un buen presidente del Central a Fraga pero con quien no podría llevar a cabo los cambios que quiere implementar en Brasil, el mercado reaccionó en forma negativa. Lula tiene hasta el 12 de diciembre para nombrar al titular del Central porque el Senado comienza el 15 el receso estival.

A esto se sumó el incumplimiento del estado de Espíritu Santo que entraría en default con el gobierno federal si no paga sus compromisos antes del próximo 10 de diciembre.

Otro factor que está generando presión sobre el dólar son los importantes vencimientos de deuda pública y privada. Varias empresas y bancos anticipan compra de divisas para girar al exterior y precancelar sus compromisos ante la expectativa de que el tipo de cambio continúe en alza. Pero detrás de todo este panorama, el mercado y el gobierno están preocupados por los alarmantes índices inflacionarios. Ayer se conoció que la inflación en San Pablo fue de 2,65% en noviembre, el registro más alto desde julio de 1995. El fuerte aumento de los precios de los alimentos es el correlato de la suba del dólar. Por eso desde el Central buscan restarle aire a la demanda de divisas y pocos descartan una nueva suba de la tasa de interés.

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