Ciudad de México ( especial) - Miguel Peirano fue el encargado de anunciar ayer aquí el saldo comercial de la visita de Néstor y Cristina Kirchner: «Un importante número de empresas van a realizar en el corto plazo inversiones muy dinámicas, por montos muy significativos», dijo. El destino en la Argentina sería, según el ministro de Economía, el sector de autopartes, la petroquímica, perfumería, hotelería y comunicaciones. En los tres primeros años le prometieron al gobierno un piso de inversiones de «alrededor de los 1.000 millones de dólares». Fue el debut de Peirano en este tipo de anuncios, que siempre coronan las visitas presidenciales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Después del almuerzo que mantuvo el matrimonio Kirchner en la embajada argentina con Carlos Slim de Telmex, Dionisio Garza Medina del Grupo ALFA, José Antonio Carbajal del Grupo FEMSA, Carlos Salazar de Coca-Cola-Femsa, Daniel Servitje de Bimbo, Héctor Medina Aguiar, vicepresidente ejecutivo de CEMEX, y José Antonio Bastón Patiño de Televisa.
Esta vez, el gobierno no se negó a convocar a una conferencia de prensa para anunciarla posible buena nueva, como sí hizo con el resto de los encuentros que tuvo la delegación. Peirano, entonces, fue comisionado para las explicaciones: «Las inversiones van a ir siendo anunciadas en el muy corto plazo, en algunos casos son nuevas inversiones y en otros, ampliaciones de emprendimientos que ya se encuentran en marcha», dijo.
Siguió luego con loas al gobierno: «Hubo un reconocimiento de los empresarios mexicanos respecto del nivel de crecimiento de la economía argentina y destacaron las tasas de crecimiento y la expansión del mercado interno, valorizaron la política cambiaria en la Argentina y un horizonte general que les permitía ser muy optimistas y tener expectativas muy positivas».
Nada hubo de las preguntas previas de los empresarios sobre el costo de las indemnizaciones en la Argentina, que obligaron a una definición a Kirchner (ver nota aparte), ni los problemas con la ley de accidentes de trabajo o el control de la inflación. Era momento sólo para esas clásicas buenas noticias. Confirmó también Peirano algo que había anticipado ayer Beatriz Nofal, también integrante de la comitiva: «Evidentemente habrá la reciprocidad de inversiones argentinas en México e incrementar los niveles en materia de intercambio comercial».
Cambio
Esos números no vinieron bien para la Argentina en los últimos tiempos. Es cierto que los flujos comerciales con México se incrementaron llegando a u$s 1.055 millones, por encima de los u$s 919 millones de 2006, pero hubo un cambio en el tendencia del superávit de la balanza comercial con ese país.
Tras la devaluación la balanza tuvo un saldo positivo para la Argentina de u$s 164 millones, luego siguió creciendo. Pero este año se desplomó y ya en enero-mayo registró un rojo de u$s 10,4 millones, producto del aumento de importaciones desde México -crecieron 38%- y una baja en las exportaciones. De ahí la importancia que tuvo ayer para los empresarios el futuro de la inflación y de cómo se mide ésta en la Argentina.
Dejá tu comentario