Primeras fisuras en nuevo agrupamiento empresarial
Ya surgieron las primeras complicaciones en el nuevo agrupamiento empresarial recientemente lanzado. Eduardo Escasany, de la Asociación de Bancos de la Argentina, discrepa con el titular de la Unión Industrial, Ignacio de Mendiguren, quien quiere excluir de la mesa de consenso a algunas entidades. Objeta al Consejo Empresario Argentino, la Sociedad Rural y la Cámara de Comercio, entre otras. Escasany faltó al almuerzo con Chrystian Colombo, ayer en la UIA. Toda una señal. Pero era previsible por la mezcla de entidades y figuras de tan diferente pensamiento, aunque no que ello suceda a pocos días del lanzamiento de la concertación.
-
Más que un descuido: los 3 errores fatales que te hacen perder dólares sin que te des cuenta
-
Dura advertencia del economista Camilo Tiscornia: "No es sostenible que la inflación le gane al tipo de cambio"
«Alguien va a tener que tragarse un sapo, y creo que va a ser la gente de la UIA», dijo una fuente de ABA. «Es el peor momento de la historia para mostrar un frente empresarial desunido: la semana que viene a la reunión con el gobierno hay que llevar medidas concretas y una imagen de unidad, y hasta tanto eso suceda, mantener el perfil más bajo posible.»
A pesar de que se habló de subsidios para padres de familia desocupados, de lanzar el tantas veces anunciado plan de vivienda y de medidas para reactivar el consumo, el ahora denominado «Núcleo Nacional» (idea de Olivera) emitió un comunicado conjunto suscripto por todos los participantes en el almuerzo de ayer en el que se dan los cuatro lineamientos de lo que daría en llamarse «el acuerdo chico o básico». Esos puntos son:
* Apoyo a la reestructuración de la deuda;
* construcción de un nuevo «empalme» para hacer más competitivo el sector de producción de bienes transables, en especial, en el comercio con Brasil. En otras palabras: canasta de monedas con inclusión del real para el comercio bilateral con ese país;
* compromiso de mejorar la situación de crisis social y restitución de las asignaciones familiares a los empleados con salarios hasta 1.500 de pesos;
* creación de un «ministerio de Comercio Exterior» (se abandona el de Producción), que incluiría relaciones comerciales y producción.
Llamamiento
Cabe apuntar que ayer se sentaron a la mesa Rodolfo Daer y Armando Cavalieri por la CGT de los «gordos» y el colectivero Juan Manuel Palacios por la central sindical «rebelde», en representación de Hugo Moyano. Los «gordos» lograron la inclusión de «su» reivindicación respecto de las asignaciones familiares, por lo que su participación quedaría asegurada. También el sector «rebelde» apoyaría no por acción, sino por omisión (no se opondrán al consenso, pero no harán explícito su apoyo).
Para más adelante el grupo se plantea conformar un «acuerdo grande» -en esta etapa se convocaría a los partidos-que abarcaría temas tan amplios como la educación, la reforma política y hasta la eliminación de listas sábana. Desde ya, un programa tan ambicioso que más parece una plataforma electoral.
Será difícil consensuar esta propuesta con la del CEA, que pedía poco menos que lo opuesto: más disciplina en el gasto y mantenimiento a rajatabla de la convertibilidad.
A pesar de su ausencia, o a favor de ella, Escasany sería el mediador entre los «ausentes» y los actuales miembros del nuevo agrupamiento empresarial. De hecho, se dice que incluso dentro de la UIA habría sectores más proclives que De Mendiguren a abrir la convocatoria a «los otros».
El titular de ABA también sería el puente para negociar con las empresas privatizadas. «Ahí no habría demasiado problema: eso se puede arreglar. Se partiría de la no indexación de las tarifas por un período a determinar, como un aporte patriótico de las empresas de servicios», dijo una fuente.
Combustibles
Queda por definir un tema no menor: qué hacer con la propuesta de aplicar una suba al ITC (Impuesto a la Transferencia de Combustibles) atado a la caída del precio del crudo. Dado que sería muy difícil de aplicar, justamente por la fluctuación de la cotización del petróleo, no existiría consenso en llevarlo el jueves a la reunión con Fernando de la Rúa.
En cambio, sí se insistirá con la conformación de un «ahorro forzoso» con los fondos provenientes de la aplicación de una sobretasa del Impuesto a las Ganancias a las empresas que tuvieron utilidades superiores a los u$s 5 millones y a las personas que ganaron más de u$s 1 millón.




Dejá tu comentario