El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Promover en términos absolutos los beneficios de la protección de la propiedad intelectual sin tener en cuenta las preocupaciones de la política pública no puede sino erosionar la credibilidad misma de ese sistema", señala esa iniciativa latinoamericana.
Según explicó a EFE el embajador argentino en Ginebra, Alfredo Chiaradia, hasta ahora la OMPI "ha venido poniendo excesivo énfasis en la propiedad intelectual y no en la otra cara de la moneda, que sería lo que le daría mayor legitimidad".
Para su colega brasileño, Luiz Felipe de Seixas Correa, se trata de "llevar a la OMPI, que es un órgano del sistema de las Naciones Unidas al campo del desarrollo" y de "compatibilizar sus acciones con los objetivos del Milenio de la ONU, incorporando esa dimensión".
Según ambos diplomáticos, aunque de momento son sólo sus dos países los que suscriben el documento, se han establecido ya contactos con otros, entre ellos la India, Egipto y Suráfrica, de forma que la común iniciativa encuentre el máximo apoyo posible por parte del mundo en desarrollo en la próxima sesión de la Asamblea General de la OMPI, que comienza en Ginebra el 27 de septiembre.
Los proponentes expresan en concreto su preocupación por la forma en que se está elaborando el proyecto de un nuevo tratado de ley de patentes, que en su redacción actual aumentaría el nivel de protección de las mismas y crearía nuevas obligaciones que los países en desarrollo tendrían dificultades para cumplir.
En las discusiones que ha habido hasta ahora en la OMPI, el mundo en desarrollo ha propuesto una serie de enmiendas para que ese tratado responda mejor a las necesidades de los países pobres, enmiendas que, insisten Argentina y Brasil, deben ser tenidas en cuenta.
Según ambos gobiernos latinoamericanos, el fruto de esos trabajos debe ser un documento que "refleje de modo inequívoco e intente preservar" la flexibilidad que necesitan todos y cada uno de los países en beneficio del interés público y de su desarrollo autónomo.
El acceso sin trabas a la información y la posibilidad de compartir los nuevos conocimientos son esenciales para fomentar la innovación y la creatividad, señala la iniciativa argentino-brasileña, según la que, reforzar aún más los actuales niveles de protección intelectual en la era digital equivaldría a "obstruir el libre flujo de informaciones".
Además, entorpecería esfuerzos como los de la empresa común bautizada en inglés "Creative commons", por la que inventores y creadores aceptan compartir gratuitamente con otros el fruto de su ingenio siempre y cuando se les ofrezcan ciertas garantías para evitar eventuales abusos.
Cualquier nuevo tratado sobre propiedad intelectual debe buscar el equilibrio y "tener en cuenta los intereses de los consumidores y del público en general", señala la propuesta presentada a la OMPI, según la que, "es importante salvaguardar las excepciones y limitaciones existentes en las legislaciones nacionales.
Brasil y Argentina invitan a la OMPI a explorar el gran potencial que ofrecen los proyectos de colaboración en beneficio del bien común como el del Genoma Humano o los sistemas operativos informáticos con código abierto.
Proponen igualmente que se preste mayor atención al fomento de la innovación tecnológica y a su difusión en beneficio del mundo en desarrollo, según dispone el Acuerdo Sobre Propiedad Intelectual y Comercio de la Organización Mundial del Comercio (OMC), sin fijarse sólo en la protección de los derechos de propiedad intelectual.
A la hora de hacer cumplir los acuerdos sobre propiedad intelectual, es preciso, dicen, que se garantice su equidad y justicia y se eviten prácticas abusivas de los titulares de las patentes que restrinjan "indebidamente la legítima competencia".
Dejá tu comentario