Provincia apuesta a gastar $ 471 millones menos en 2002
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Deterioro del superávit fiscal de las provincias: el primer trimestre fue uno de los peores de los últimos 13 años
Casi la mitad del ahorro proviene del refinanciamiento de las deudas bancarias, para las cuales el presupuesto sólo prevé una partida de 67,2 millones de pesos. El resto del ajuste se lo reparte la partida de personal, con 143 millones menos, los municipios, con una baja de 87 millones en sus recursos y el ahorro en bienes de consumo, que alcanza a 15,5 millones de pesos.
La provincia espera también una caída de $ 29,6 millones en la recaudación propia y de $ 117,8 millones en los ingresos de origen nacional, con lo cual los recursos totales de Córdoba descenderán en 147,4 millones de pesos.
El gobernador José Manuel de la Sota, quien presidió ayer la presentación del presupuesto 2002, se encargó en su discurso de recuperar los ejes centrales del «modelo cordobés», aggiornado a una realidad completamente imprevisible, salvo por su carácter adverso. En ese contexto, recalcó: «Continuamos con nuestras convicciones enfrentando la crisis, bajando el gasto de la política, con una fuerte reducción de toda la estructura del Poder Ejecutivo provincial que en las próximas horas, también, entrará al Poder Legislativo como parte de la nueva ley de organización de la administración pública de la provincia».
De la Sota reafirmó que no habrá una rebaja nominal en los salarios y las jubilaciones de los empleados provinciales pero se efectuará «un fuerte recorte de todos los gastos funcionales, sin que esto afecte el servicio de salud pública, el servicio de educación y el servicio de seguridad pública, que entendemos son deberes ineludibles de todo Estado, que no deben resentirse, aun en medio de la más grave crisis económica de que tenga memoria la República Argentina».
En materia social continuarán vigentes los planes de empleo, tanto el Primer Paso como el Volver al Trabajo, y permanecerán activos todos los programas de asistencia a la niñez, a la ancianidad y a las familias carenciadas.



