21 de marzo 2002 - 00:00

Provincia apuesta a gastar $ 471 millones menos en 2002

Córdoba - El gobierno provincial se propone invertir 2.215 millones de pesos este año reduciendo el gasto efectivo en 471 millones de pesos. De esta manera, aspira a cerrar el año 2002 con un déficit apenas superior a los 160 millones de pesos.

En principio, con el crédito cerrado, el desequilibrio financiero se cubrirá, según la idea del ministro de Finanzas Juan Schiaretti, con la emisión de bonos Lecor, pero el resultado final dependerá directamente del comportamiento de la inflación.

Estos son los datos relevantes de la presentación del proyecto de presupuesto 2002, realizada ayer en Casa de Gobierno. Se trata, más que nunca en la última década, de un cálculo muy aproximado, sujeto a ser rectificado total o parcialmente en función del comportamiento de las principales variables económicas, como el valor del dólar, la inflación o el nivel de actividad económica.

De todas formas, el gobierno hizo hincapié en que el déficit de este año se reducirá 60 por ciento sin aumentar los impuestos, bajando los gastos de la política y manteniendo los servicios básicos e incrementando la ayuda social.

En tal sentido, la ejecución presupuestaria de 2001 dejó un rojo de casi 420 millones, un desequilibrio similar al del año '95, cuando el tequila pulverizó las cuentas provinciales.

Casi la mitad del ahorro proviene del refinanciamiento de las deudas bancarias
, para las cuales el presupuesto sólo prevé una partida de 67,2 millones de pesos. El resto del ajuste se lo reparte la partida de personal, con 143 millones menos, los municipios, con una baja de 87 millones en sus recursos y el ahorro en bienes de consumo, que alcanza a 15,5 millones de pesos.

La provincia espera también una caída de $ 29,6 millones en la recaudación propia
y de $ 117,8 millones en los ingresos de origen nacional, con lo cual los recursos totales de Córdoba descenderán en 147,4 millones de pesos.

En términos porcentuales, la caída de los ingresos propios es de 2,9 por ciento y de los ingresos por coparticipación de 8,7 por ciento, en términos nominales. La provincia incorporó en este cálculo una inflación de 15 por ciento anual, similar a la proyectada en el presupuesto nacional, por lo que la caída a valores históricos es muy superior.

El gobernador
José Manuel de la Sota, quien presidió ayer la presentación del presupuesto 2002, se encargó en su discurso de recuperar los ejes centrales del «modelo cordobés», aggiornado a una realidad completamente imprevisible, salvo por su carácter adverso. En ese contexto, recalcó: «Continuamos con nuestras convicciones enfrentando la crisis, bajando el gasto de la política, con una fuerte reducción de toda la estructura del Poder Ejecutivo provincial que en las próximas horas, también, entrará al Poder Legislativo como parte de la nueva ley de organización de la administración pública de la provincia».

De la Sota reafirmó que no habrá una rebaja nominal en los salarios y las jubilaciones de los empleados provinciales pero se efectuará «un fuerte recorte de todos los gastos funcionales, sin que esto afecte el servicio de salud pública, el servicio de educación y el servicio de seguridad pública, que entendemos son deberes ineludibles de todo Estado, que no deben resentirse, aun en medio de la más grave crisis económica de que tenga memoria la República Argentina».

En materia social continuarán vigentes los planes de empleo, tanto el Primer Paso como el Volver al Trabajo, y permanecerán activos todos los programas de asistencia a la niñez, a la ancianidad y a las familias carenciadas.

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