El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Algunos países van a sufrir mucho con la guerra, pero Brasil resultará poco afectado», dijo el lunes el representante del FMI en Brasil, Rogério Zandamela, en una conferencia en Rio de Janeiro.
En los últimos días, los mercados financieros brasileños han mostrado nerviosismo por un posible ataque estadounidense a Irak debido a que una guerra podría reducir el atractivo inversor en los países emergentes.
También complicarían a Brasil nuevos aumentos en los precios del petróleo, que alimentarían la ya creciente inflación en el país, que ya ha obligado al Banco Central a aumentos consecutivos en su tasa de interés de referencia, encareciendo el crédito. En la reunión de mañana del Banco Central, seguramente votarán otra suba de la tasa Selic que actualmente está en 27,5% anual. Esta tasa es la de referencia, ya que es la que paga parte de la deuda interna del gobierno brasileño.
El FMI prevé actualmente una expansión económica mundial de entre 3 y 3,5 por ciento en 2003, sustentada principalmente por países en desarrollo de Asia, particularmente China.
Pero teme que un potencial conflicto en el Golfo Pérsico recorte el crecimiento de la economía mundial en hasta 1,5 punto porcentual este año, o sea, a la mitad.
«Estamos evaluando cuánto tiempo puede durar una (eventual) guerra para saber la dimensión de esa reducción», dijo Zandamela.
En tanto, en México el Banco Mundial advirtió que el estallido de una guerra en Irak pondría en riesgo las metas de crecimiento económico previstas para este año.
El economista en jefe para América Latina y el Caribe del BM, Guillermo Perry, declaró en una entrevista con el diario mexicano «El Financiero» que el principal obstáculo de la recuperación económica es el «riesgo geopolítico», que, dijo, «es alto».
Recordó que el BM, que preside James Wolfensohn, prevé que Latinoamérica crezca 1,8 por ciento en 2003 y que la economía mundial aumente 2,3 por ciento, «pero sin considerar el escenario bélico».
En términos de crecimiento económico, apuntó, se espera que este año sea mejor que 2002, «pero hay que reconocer que el riesgo geopolítico es alto».
«En caso de guerra en Irak y, en particular, si se prolonga el conflicto, el riesgo de desaceleración de la economía mundial existe», agregó.
Perry consideró que países exportadores de petróleo, como México, podrán beneficiarse en el corto plazo de los altos precios del crudo, pero a la larga «puede pegarles como a los demás una pérdida de impulso en las principales economías».
Dejá tu comentario