6 de agosto 2002 - 00:00

Puerto Madero parado y con precios en caída

El valor del metro cuadrado en Puerto Madero está a la mitad de lo que se paga por una ubicación premium en Santiago de Chile, por caso. Pero a pesar de la oportunidad aparente, no se construye casi nada.
El valor del metro cuadrado en Puerto Madero está a la mitad de lo que se paga por una ubicación "premium" en Santiago de Chile, por caso. Pero a pesar de la oportunidad aparente, no se construye casi nada.
La devaluación también barrió con los precios de una de las áreas más caras de Buenos Aires: el metro cuadrado en Puerto Madero, tanto de oficinas «premium» como de departamentos, cayó a u$s 1.200, comparado con los cerca de u$s 3.500 que costaba antes de diciembre del año pasado.

El valor es inferior más de 50% del espacio equivalente en, por caso, Santiago de Chile, ciudad en la que el boom de la economía chilena está traduciéndose en un incremento en la cotización del metro cuadrado.

Seguramente por esta razón, y porque hoy es casi imposible pensar en vender o alquilar oficinas nuevas, la desarrolladora estadounidense Tishman Speyer abandonó (al menos por ahora) su proyecto de construir lo que se había autocalificado como «el mejor edificio de oficinas del país».

La torre, que iba a contar con los más modernos adelantos tanto en técnicas de construcción como en tecnología y comunicaciones, estaba proyectada sobre un terreno de una manzana ubicado en la margen este del Dique 4. Ahora, según trascendió, los dueños del terreno están negociando con la Corporación Antiguo Puerto Madero -que administra el área- hacer allí una plaza de uso público, para no hacer permanente el carácter baldío de ese lote.

• Nuevo uso

Tishman Speyer es uno de los principales desarrolladores inmobiliarios del mundo: entre sus emprendimientos se cuenta haber reconvertido buena parte del área de Times Square en Nueva York, que dejó de ser un supermercado de venta de drogas y un prostíbulo al aire libre para transformarse en una de las zonas más cotizadas y bellas de esa ciudad.

La socia local de Tishman es la desarrolladora
Urbanyard, de la familia Neuss. Justamente Germán Neuss estaría negociando con la Corporación un nuevo uso para ese terreno, que originalmente iba a albergar un miniestadio. En efecto, cuando se licitaron los terrenos «del otro lado del agua», se hizo con un destino prefijado, y el lote en cuestión venía con la etiqueta «miniestadio» puesta. Luego, la derrota de Buenos Aires en su pretensión de albergar los Juegos Olímpicos de 2004 hizo inviable (e inútil) la construcción de un «segundo Luna Park» a metros del existente.

Urbanyard, más Editorial Atlántida, el Citi y Torneos y Competencias se habían quedado con el lote, pero luego de varios cambios de propietarios, los actuales lograron de la Corporación la modificación del código del mismo, recategorizado para oficinas.

Los anteriores dueños vendieron el terreno a Urbanyard, que a su vez logró asociar a Tishman en el proyecto de edificio comercial. Ahora, la crisis dirá cuándo se pone en marcha. Mientras tanto, los casi 30.000 paseantes que recorren la ribera sur por fin de semana disfrutarían de una plaza. Ahora, nuevamente los vaivenes del país hacen inviable también este nuevo propósito.

En tanto
Neuss, que es accionista principal del Yatch Club Puerto Madero, está «mirando» qué negocio pondrá en el desalojado ex Divino Buenos Aires. Sobre todo porque la Corporación le prometió iniciar las obras del puente giratorio sobre la avenida Córdoba y del boulevard que lo acompañará. Cabe recordar que este puente debió hacerse hace casi tres años.

• Tangos

Según trascendió, la intención de Neuss sería poner en el ex Divino una sucursal de una tanguería que funciona en el barrio de Barracas, atento a la obvia carencia de oferta de esparcimiento que aqueja a la zona desde su nacimiento.

La Corporación -un ente bipartito entre la Nación y el municipio- también estaría por comenzar los trabajos en el «malecón» peatonal que bordeará los diques 1 y 2, y estarían negociando con la
Fundación Fortabat para ver qué se hace con el museo que iba a albergar la colección de arte de Amalia Lacroze de Fortabat. El trascendido indica que el ente oficial le habría sugerido a la dueña de Loma Negra terminar el museo (cuyas obras llevan un atraso de más de un año) y destinarlo a salas de exposiciones. Por ahora, no parece probable que desde la fundación accedan a este requerimiento.

Otro terreno que sigue desocupado -y continuará igual por un largo tiempo, casi seguramente- es el que iba a estar destinado a levantar un
shopping center y complejo de salas cinematográficas, detrás del Dique 3. Las herederas de Alberto González -dueño original e ideólogo del proyecto, y accionistas principales del Hilton- estarían buscando socio para dotar al barrio de un centro comercial. En principio, el mall se cambiaría por un hipermercado (se hablaba de Coto), pero por ahora también parece muy verde la posibilidad de que los nuevos vecinos (que se mudaron a los edificios que hizo la constructora Fernández Prieto) hagan las compras en el barrio.

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