4 de diciembre 2002 - 00:00

Qué esperan para el año próximo los economistas

Los principales consultores y economistas locales vislumbran un 2003 de muy leve crecimiento, que implicará que la población no llegará a percibir la tenue mejora de la economía.

En general parten de supuestos como que en mayo habrá un nuevo gobierno, algún tipo de acuerdo puente con el FMI con cumplimiento en el pago a los organismos internacionales y que quien gane sea un moderado racional. Si no se cumplieran estas premisas los pronósticos son más complicados.

En el escenario más probable la tasa de crecimiento se ubica en 1,5% promedio donde casi medio punto corresponde al arrastre estadístico (la mejora de la última parte de 2002 que impacta en 2003); ven un dólar en torno a 4 pesos promedio a fin de año; una pequeña mejora del salario real; y salvo algunas excepciones no se estima ningún boom exportador.

Estas son las principales proyecciones que surgieron del sondeo realizado por este diario:

ESTUDIO BRODA

Definen el escenario más probable como «pro mercado». Creen que el futuro presidente pondrá en marcha un programa que modifica las expectativas, disminuye el conflicto social y logra apoyo externo.

El programa propondría mantener una política de
tipo de cambio flotante con un anclaje monetario (no se descarta una nueva convertibilidad), la derogación de la ley de emergencia económica y se retoma el camino de la desregulación de la economía.

Suponen el inicio de un arduo proceso de
reestructuración de la banca y se anuncia una estrategia para la reestructuración de la deuda.

Se espera que
la actividad económica presente una progresiva recuperación.

En cuanto al tipo de
cambio real, las estimaciones apuntan a una tendencia decreciente producto fundamentalmente del aumento de los precios de los no transables, en particular, de las tarifas de los servicios públicos que tendrán un incremento escalonado de entre 25 y 30%.

Con un escenario de esta características
el crecimiento promedio del PBI sería de 2,5 a 3%, con lo cual se convertiría en el primer año con una variación positiva desde 1998.

CEMA

Los economistas del Centro de Estudios Macroeconómicos basan sus magras proyecciones en que el próximo gobierno, si bien mantendrá bajo control la emisión monetaria, no logrará recobrar la confianza interna ni externa. Estas son las opiniones de Pablo Palla del Centro de Economía Aplicada del CEMA.

Más allá de la resolución del «corralito»,
quedará pendiente la reestructuración del sistema financiero indispensable para restablecer el crédito.

Se espera una tasa de inflación de 45% como mínimo, que puede llegar a 60% dependiendo de cómo se resuelva la recomposición de las tarifas públicas y los alquileres.

No se registrará una reactivación sino sólo una leve mejora del producto y del consumo interno. Bajo este contexto se explica que el nivel de inversión se mantenga sin mayores cambios en relación con 2002.

Recién en 2004 la economía podría retomar el camino de la recuperación si se eligen las medidas adecuadas. De lo contrario, el sendero de crecimiento alcanzado será menor y la economía se asemejará a la de la década del '80.

FUNDACION CAPITAL

Carlos Pérez
, director de la Fundación Capital definió el escenario macroeconómico de 2003 como el equilibrio en la cornisa.

Supone un precario equilibrio, debido a que las resoluciones sobre la reestructuración de la deuda pública y privada, el tema tarifario, y los amparos tendrán soluciones parciales.

La economía abandonará la caída libre en 2003 y mantendrá un equilibrio precario, no habrá recuperación ni crecimiento.

• Se abandonará la tendencia al incumplimiento con los organismos internacionales. Si bien no se contempla un acuerdo con el FMI no perdurará el incumplimiento con el BIRF y el BID. Será un acuerdo en cuotas con el FMI, pero con una especie de ingeniería que evite el default generalizado.

Se estima el cumplimiento del cronograma electoral pero donde seguirá reinando la incertidumbre. Para que se cumpla el presupuesto del gobierno que plantea un crecimiento de 3% debería bajarse la incertidumbre política y el equipo económico debería conseguir un acuerdo puente con el FMI. Prevén un dólar por encima de $ 4.

FUNDACI0N MEDITERRANEA-IERAL

Según Gabriel Sánchez titular de la Fundación Mediterránea se proyecta un escenario de «no caos» donde el PBI crecería 3% gracias a un efecto de arrastre estadístico y a la recuperación de 2% de la productividad, de un tercio porcentual del empleo y 1% del stock de capital. Es un escenario de recuperación con un ingrediente de arrastre estadístico.

Es difícil volver a caer. Sin embargo, es clave para el escenario que haya algún acuerdo con el FMI y cierta paz política, sobre todo en la interna del PJ. Es un escenario de no caos con un tipo de cambio estable.

FIEL

La Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericana parte del supuesto que habrá algún acuerdo con el FMI y no habrá incumplimientos con los organismos internacionales. Esperan para el año 2003 una leve recuperación del nivel de actividad, estimada en 2% de crecimiento del PBI.

Deberá cumplirse el cronograma electoral lo que implicará un acuerdo de corto plazo con el FMI y recién se firmaría uno de largo plazo en el tercer trimestre de 2003 con el nuevo gobierno.

La mejora del clima favorece un aumento de la demanda de consumo e inversión por parte del sector privado.

Se parte de la base de que el nuevo gobierno será razonable y no pateará el tablero. Todo ello brindará más estabilidad, pero con un ingrediente de cautela dominante.

No habrá un fuerte ajuste de las tarifas.

ALPHA


Para Débora Giorgi, ex secretaria de Industria del gobierno de la Alianza e integrante de la consultora ALPHA el escenario más probable es una transición política ordenada, donde no habrá ruptura con los organismos internacionales y reconocen el efecto del arrastre estadístico en la pauta de crecimiento de 2,2%.

El primer semestre ya está jugado, se llega con una transición más o menos ordenada donde se insinuará una leve reactivación pero hasta marzo se vivirán turbulencias propias del escenario preelectoral.

Ven un primer semestre muy difícil y un segundo donde las expectativas mejorarán con el nuevo gobierno.


Consideran que no es necesario un tarifazo sino una recomposición gradual porque no hay mucho margen sobre todo a nivel de consumo residencial.

Habrá un acuerdo inminente con el FMI hacia marzo próximo pero que no generará cambios importantes en el nivel de actividad.

El consumo privado aumentará en torno a 4% y las exportaciones subirán 17% y las importaciones, 12%.

IB&CP

Uno de los pronósticos más optimistas es el de la consultora Investment Bankers & Capital Partners liderada por Julio Piekarz y Adolfo Sturzenegger que estiman un crecimiento del PBI de 3,8%. Las premisas clave que consideraron es que el próximo presidente sea un moderado de centroderecha (se cumple el cronograma electoral), y que habrá algún acuerdo con el FMI.

La reactivación vendrá vía el sector exportador pero que por su peso relativo dentro de la economía no impactará demasiado. Se prevé una recomposición del empleo sobre todo por el lado de la sustitución de importaciones.

ORLANDO FERRERES

El estudio de Orlando Ferreres, ex viceministro de Economía, hizo las proyecciones bajo la condición de un acuerdo con el FMI y el triunfo de un candidato racional con un plan consistente y un crecimiento del PBI de 1,7%. Por ello Camilo Tiscornia reconoce que «la clave es el contexto político».

Aumentará el consumo privado 2%, se recuperará la inversión 17,9% y el dólar a fin de 2003 estará entre 4 y 4,5 pesos.

EXANTE

La consultora mantiene un escenario de leve crecimiento en torno a 0,5%, con un consumo agregado que aumenta 1,7% y bajo la hipótesis de un acuerdo con el FMI y el cumplimiento del cronograma electoral. La tenue recuperación se basará en el cambio de expectativas pero vislumbran un gobierno del tenor al de la Alianza.

ESPERT

El Grupo Consultor proyecta apenas un crecimiento de 0,4% donde el consumo caería 0,1% y la inversión crecería 0,2%. Dentro de este magro panorama las exportaciones mostrarían la mayor dinámica con una tasa de crecimiento de 3,6% mientras que las importaciones bajarían 0,4%. Así el superávit de la balanza comercial excedería los 18.300 millones de dólares. El salario real experimentaría una pérdida de 10% a partir de un aumento del 23% de los precios minoristas y de 40% de los mayoristas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar