El Gobierno puso en marcha el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), una herramienta con la que busca ampliar el empleo registrado a través de un esquema de reducción de cargas para los empleadores. La medida, reglamentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), estará vigente para las nuevas relaciones laborales que se inicien entre mayo de 2026 y abril de 2027.
Uno de los puntos centrales del régimen es la rebaja de las contribuciones patronales durante un período de hasta 48 meses. El beneficio alcanza a los aportes destinados al sistema previsional, asignaciones familiares, el Fondo Nacional de Empleo y el PAMI, con una alícuota reducida que ronda el 5% para los empleadores alcanzados.
El gobierno de Javier Milei reglamentó el RIFL: qué es
El programa está dirigido a la incorporación de trabajadores que no cuenten con empleo formal previo reciente. En particular, apunta a personas que no hayan estado registradas antes de diciembre de 2025, que se encuentren desempleadas en los últimos seis meses o que hayan sido monotributistas. También incluye a quienes provengan del sector público.
A su vez, el régimen establece límites para su aplicación. En el caso de nuevos empleadores, el beneficio podrá utilizarse hasta un máximo del 80% de la nómina. Además, no se permitirá acceder a las reducciones si se trata de reincorporaciones de personal desvinculado en los últimos 12 meses.
El esquema también contempla mecanismos de control para evitar prácticas abusivas, como la sustitución de trabajadores o la creación de nuevas razones sociales con el mismo personal. Las empresas que incurran en estas conductas o que estén incluidas en el registro de empleadores con sanciones laborales quedarán excluidas.
Con este paquete de incentivos, el Ejecutivo apuesta a reducir la informalidad y dinamizar el mercado laboral, en un contexto en el que la creación de empleo formal aún muestra señales de debilidad. El éxito del régimen dependerá, en gran medida, de su capacidad para traducir los beneficios fiscales en nuevas contrataciones efectivas.
Trabajo contrato contratación.jpg
Cada trabajador incorporado genera el beneficio una única vez dentro del esquema.
Las claves del RIFL, el régimen para impulsar el empleo registrado
-
Menos cargas para contratar: el régimen reduce las contribuciones patronales a cerca del 5% sobre los nuevos empleos.
-
Beneficio extendido: la rebaja se mantiene durante 48 meses desde el alta del trabajador.
-
Solo para nuevas relaciones laborales: aplica exclusivamente a nuevas contrataciones, no a plantillas ya existentes.
-
Ventana de vigencia acotada: rige para incorporaciones realizadas entre mayo de 2026 y abril de 2027.
-
Foco en trabajadores sin empleo formal: incluye a personas no registradas previamente, desempleados recientes y monotributistas.
-
También alcanza a ex empleados públicos: permite su incorporación al sector privado con beneficios.
-
Tope para nuevos empleadores: el incentivo puede aplicarse hasta un 80% de la nómina en empresas nuevas.
-
Un beneficio por trabajador: cada empleado genera el incentivo una sola vez.
-
Evita “recontrataciones ficticias”: no se permite usar el régimen para reincorporar personal desvinculado en los últimos 12 meses.
-
Controles y sanciones estrictas: quedan afuera empresas con sanciones laborales y se penalizan abusos con pérdida del beneficio, multas e intereses.
El RIFL completo
Dejá tu comentario