El diagnóstico es similar a lo largo del país: existe una constante disminución del consumo desde hace años y la cadena de pagos está quebrada, pero el golpe de gracia lo dio la llamada «bancarización de la economía», que en la realidad no se muestra más que como una la compulsiva retención de los depósitos.
Este panorama significó una contracción en el consumo que repercutió en las arcas de todos los Estados provinciales, siendo
Buenos Aires es uno de los peores casos y existen aquí dudas acerca de los números de diciembre. En lo que sí hay seguridad dentro del distrito gobernado por
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