Washington (Reuters, EFE) - El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio ayer una señal a los inversionistas de que vigila la situación económica de la República Dominicana y que considera importante una alta participación en el canje de deuda en mora para lograr estabilidad financiera.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Mientras tanto, las calificadoras de riesgo Fitch y Standard & Poor's le rebajaron la calificación de Dominicana a nivel de default.
El director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, consideró «un intercambio de bonos exitoso, y la reprogramación de deudas con la banca extranjera y abastecedores dependerá de tasas de alta participación para lograr las garantías financieras para los programas apoyados por el fondo», en una carta a los miembros de la comunidad financiera fechada el 20 de abril. «Además de un apoyo continuado por parte de instituciones financieras internacionales y otros acreedores oficiales, el éxito del programa de las autoridades dependerá de la participación de los acreedores privados de la República Dominicana», dijo Rato quien agregó que el éxito de la reestructuración de la deuda también es una precondición para conseguir alivio adicional en la deuda con el Club de París en 2005 y en 2006.
El máximo funcionario del Fondo destacó, además, que el gobierno del presidente Leonel Fernández ha prometido «profundizar las reformas estructurales para restablecer la estabilidad fiscal y poner la economía en el camino del crecimiento alto y sostenible». Claro que esta declaración es similar a otra que el FMI emitió cuando Uruguay negoció la reestructuración de su deuda en mora. Su objetivo es «decir al mercado que el Fondo ha mirado la situación económica en República Dominicana» y que sus autoridades están en contacto con este organismo, según dijo una fuente del FMI. Sin embargo, «no es un cheque en blanco», añadió el funcionario.