28 de abril 2010 - 20:38

Republicanos volvieron a bloquear el debate sobre la reforma financiera promovida por Obama

Barack Obama, presidente de Estados Unidos.
Barack Obama, presidente de Estados Unidos.
Los senadores republicanos bloquearon por tercer día consecutivo el inicio del debate sobre el plan demócrata para reformar el sistema financiero estadounidense, pero las negociaciones entre ambos partidos han permitido estrechar varias de las diferencias.

Los republicanos presionaron por encontrar terreno común, buscando concesiones como dejar a las concesionarias automotrices fuera del alcance de un organismo de protección al consumidor que los demócratas buscan crear.

Los senadores opositores afirman que la reforma es necesaria pero tienen diferencias con el plan demócrata.

Con elecciones en el Congreso en noviembre, los legisladores de ambos partidos están interesados en aprobar el proyecto, que representa la reforma más ambiciosa a las reglas de Wall Street desde la década de 1930.

Los mercados financieros están vigilando la disputa en busca de signos que indiquen cómo será el endurecimiento de las prácticas bancarias y qué podría implicar el plan para el capital de los bancos.

Los republicanos presentaron su primera contrapropuesta el martes. Analistas lo describieron como "extremadamente similar" al proyecto de los demócratas, que ha estado en desarrollo por meses en respuesta a la crisis financiera del 2008 y 2009.

Preocupados por una posible derrota en un año electoral, los demócratas buscan aprovechar la ira generalizada contra Wall Street, quizás el único lugar más impopular que el Capitolio.

El presidente de la Comisión de Bancos del Senado, Christopher Dodd, dijo a la prensa el miércoles que el proyecto, de 1.558 páginas, no vulneraba la capacidad de las pequeñas empresas, como las concesionarias de autos o los dentistas, de ofrecer planes de pago en cuotas.

Pero un asesor dijo que las firmas que lucraron con tales créditos tendrían que responder al nuevo supervisor del consumidor.

Dodd dijo que no se ha tomado ninguna decisión sobre el estatus del fondo por 50.000 millones de dólares propuesto por los demócratas para ayudar a pagar la liquidación de las grandes firmas que tuvieran problemas. Los republicanos han demandado que se deseche el fondo.

"Tengo gente mirando ese tema", dijo Dodd. "No se ha decidido nada todavía", agregó.

El proyecto demócrata crearía un proceso de "liquidación ordenada" para escindir a grandes firmas que presenten problemas, apuntando a evitar que deban producirse más rescates pagados por los contribuyentes como los ocurridos con AIG el 2008 .

El senador republicano Richard Shelby dijo el martes que los demócratas habían incorporado algunas ideas republicanas en el proyecto, pero no especificó cuáles. Una propuesta de agencia de protección al consumidor sigue siendo el mayor impedimento, dijo.

El proyecto de los demócratas además impondría regulaciones sobre los mercados de derivados extrabursátiles, frenaría las operaciones riesgosas de los bancos y obligaría a los fondos de cobertura a registrarse ante el Gobierno.

Cualquier proyecto que el Senado apruebe tendría que ser reconciliado con una versión que fue aprobada por la Cámara de Representantes en diciembre. Analistas dicen que esto podría ocurrir para mediados de año.

Los demócratas controlan 59 asientos. Les hace falta uno más para superar las trabas en los procedimientos.

"Una vez que el proyecto llegue al piso, todos reconocemos que será muy, muy difícil cambiarlo", señaló el senador republicano Mike.

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