Casi imposible resultaba enjugar de inmediato el tajo recibido en los índices. Casi con no tener que asumir otro desbarranque, la comunidad bursátil mundial estaba conforme. Así que lo obtenido, en un día donde los picos y valles intradiarios estuvieron a la orden, alcanzó una ponderación mayor que lo resultante. La « bocota» de Paulson no podía estar ausente, dejando cataratas de textos. Y aprovechó para reclamar otra vez por las « automotrices», con los dineros públicos...
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El hecho es que el camino del Dow Jones resultó escarpado; por momentos, parecía arremeter y descontar en buena forma; por otros, reaparecía el decaimiento. Y al instante de cerrar aquí, en Wall Street se situaban muy cerca de las líneas defensivas: reteniendo 0,7%, en alza.
En nuestra zona se vio a un Bovespa también muy cauteloso, tembloroso en su índice, concluyendo sin mucha energía y apenas con 0,9% de repunte.Con tal marco, lo hecho por el Merval -y, especialmente, en el «M.AR»- alcanzó dimensión propia.
Curiosamente, en fecha donde dólar y «riesgo-país» treparon, las acciones fueron eje de la rueda. Avance de 2,9% para la lista clásica, con el conjunto de « locales» superando ello: ¡hasta 4% de rebote!
No se tensó la cuerda de los negocios, una base de sólo $ 57 millones es un aporte menguado: para el repunte en los precios. Y las diferencias dieron resultado demasiado parejo, con 26 papeles en alzas, pero con 20 en baja. Buenos Aires resultó arista saliente, dentro de un conjunto mundial que consiguió lo que parece una tregua. La Bolsa atacó.
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