Las reservas del Banco Central superaron ayer los u$s 24.000 millones. Es la cifra más alta desde el fin de la convertibilidad y la mayor desde el 11 de abril de 2001, cuando comenzó a agudizarse la salida de fondos ante la crisis. Una consecuencia directa del plan oficial de mantener fijo el dólar entre 2,90 y 3 pesos, pero hay que destacar algunos elementos. Por un lado, bajarán las reservas en 15 días para pagar los más de u$s 1.000 millones que vencen en BODEN. Por otro, hay que consignar que el Banco Central emite pesos para comprar esos dólares, y esos pesos luego los retira de circulación endeudándose con Lebac. Es decir que incorpora los dólares que compra en el mercado a sus reservas y, al mismo tiempo, aumenta su endeudamiento.
Con la compra de dólares para mantener la cotización en torno a los $ 2,90/$ 3, el Banco Central fue aumentando su participación en el mercado cambiario y engrosando reservas. Claro que la inyección de pesos consiguiente luego debe ser absorbida a través de Lebac, lo que genera un alto costo financiero.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El mínimo que tocaron las reservas fue de $ 8.800 millones en octubre de 2002. En ese momento, los pagos a los organismos internacionales generaban un fuerte drenaje de reservas de manera continua, mientras prácticamente no se registraban ingresos de divisas.
Dejá tu comentario