La moneda rusa se recuperó un 10 % luego de la dramática caída de ayer, cuando se depreció en más de un 20%, debido a la intervención del Gobierno ruso que presionó a los exportadores para que no acumulen ganancias en moneda extranjera y el banco central anunció nuevas medidas para apoyar la estabilidad financiera.
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El rublo ha caído bajo una intensa presión vendedora esta semana, lo que generó temores sobre una debacle financiera y forzó al banco central a elevar sus tasas de interés clave en unos 650 puntos básicos.
La situación supone un importante desafío para el presidente Vladimir Putin, cuya popularidad, basada en parte en proporcionar estabilidad y prosperidad, está en riesgo por la caída del rublo, que está dañando la credibilidad de Rusia entre los inversores. "El rublo vale lo que vale el poder de Putin en el mercado", según el periódico independiente Novaya Gazeta.
"Tarde o temprano inundarán el mercado con dólares, eso es lo que espera el mercado. Esperamos dólares de los exportadores, el ministerio de Finanzas y el banco central", dijo Igor Akinshin un operador de Alfa Bank en Moscú.
Las autoridades rusas intentaban este miércoles frenar la caída histórica del rublo, un día antes de un discurso muy esperado del presidente ruso Vladimir Putin que se enfrenta a la peor crisis económica de sus quince años en el poder.
El Ministerio de Finanzas comenzó a vender reservas de divisas para apoyar el rublo, que en los últimos días sufrió importantes caídas, según se anunció hoy.
"Venderemos tanto como sea necesario", afirmó un portavoz de las autoridades en declaraciones a la agencia Interfax. En total pueden destinarse a este fin reservas de divisa por valor de 7.000 millones de dólares, apuntó el portavoz, según el cual el rublo está muy subvalorado.
En tanto, el primer ministro, Dmitri Medvedev, volvió a descartar una limitación del mercado de divisas ruso a los inversores. "El país dispone de los recursos monetarios necesarios para alcanzar sus objetivos económicos. También tiene los instrumentos de mercado indispensables para garantizar la demanda correspondiente", Medvedev tras una reunión de urgencia con sus ministros del sector económico y con los presidentes de las grandes empresas exportadoras.
Además, el primer ministro rudo solicitó a los más importantes exportadores del país que se comporten "responsablemente" con sus ingresos en moneda extranjera tras reunirse con los jefes de las firmas estatales, incluyendo a Gazprom y Rosneft.
El rublo ha perdido casi la mitad de su valor en lo que va de año como consecuencia del creciente aislamiento internacional de Rusia por la crisis ucraniana y por la caída del precio del petróleo, principal fuente de ingresos para el Estado.
La población, que ya se ha visto muy afectada por el aumento de precios, tendrá que enfrentarse ahora a la recesión.
En este contexto, la intervención de Putin, muy popular tras la anexión de la península ucraniana en marzo, será clave para determinar el rumbo económico del país para hacer frente a la crisis.
El consejero económico de Putin, Andréi Beloúsov, mostró cierta irritación con el gobierno el miércoles y se felicitó de que "por fin se tome el problema en serio". "Sólo pueden tener algún efecto las acciones coordinadas", aseguró.
Banco Central dividido
Por su parte el banco central parecía dividido sobre el rumbo que debe tomar su política y el aumento radical de los tipos de interés (17% frente al 10,5%) no bastó para convencer a los mercados.
La venta de divisas del ministerio de Finanzas se une a las intervenciones del banco central, que gastó más de 10.000 millones de dólares en lo que va de mes para defender el rublo y frenar el pánico en los mercados.
En los últimos días los rusos están acudiendo a las oficinas de cambio para convertir los rublos en divisas extranjeras mientras que muchas personas están comprando productos importados en masa, lo que hará disparar sus precios.
La compañía estadounidense Apple decidió suspender sus ventas por internet en el país mientras que por segunda vez este mes subieron los precios de los billetes de avión (14%).
"Además del encarecimiento de los productos importados, que penaliza el poder adquisitivo de los hogares y favorece las presiones inflacionistas, ya de por sí intensas, la caída del rublo pone en dificultadas a las empresas rusas endeudadas en divisas extranjeras", indicaron los economistas de CMC-CIC Securities.
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