Buenos Aires - Los usuarios de patacones tendrán una nueva alternativa para pagar sus compras: la tarjeta PataCard. Aunque el nombre de la tarjeta no está definido, lo seguro es que el Banco de la Provincia de Buenos Aires anunciará en las próximas horas que todas sus tarjetas VISA Electrón permitirán hacer las compras en pesos, en dólares y también en patacones. De ese modo, la entidad financiera pondrá lo suyo para «pataconizar» más la economía.
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Significa que lo único que le quedaría al patacón para ser un sustituto del dinero es posibilitar la generación crédito. La PataCard (o como se llame finalmente) no permitirá realizar compras financiadas, tal como sucede con las tarjetas de crédito. Como toda tarjeta de este tipo, las compras se pagarán virtualmente de inmediato, en un solo pago. Para operar con el plástico, los usuarios (los empleados públicos y los comerciantes que los aceptan para pasarlos) deberán tener una cuenta de depósito en patacones en la entidad provincial. Cuando presenten la tarjeta en un comercio, el comerciante les preguntará sobre el medio de pago escogido: pesos, dólares o patacones.
Si eligen patacones, ni bien se deslice el plástico por la máquina lectora de tarjetas, automáticamente se extraerán los patacones de su cuenta en el banco por el importe de la compra.
Vale aclarar que no se tratará de una tarjeta de crédito, sino una de compra; los patacones no se financiarán sino que, simplemente, sus tenedores tendrán la salida de los patacones de sus cuentas en el momento en que paguen sus cuentas con la tarjeta.
Usuarios
Los beneficios para los usuarios serán dos. Uno: no tendrán que movilizarse con los patacones en el bolsillo para hacer sus compras, tal como ocurre con cualquier tarjeta de débito. Dos: se les retirará de su saldo el importe exacto de bonos, y no como ocurre en muchos casos donde el vuelto se lo queda el comerciante por no tener cambio en patacones. El circuito terminará con el pago de patacones a los comercios que acepten los bonos provinciales. Sólo que ahora recibirán por sus ventas: pesos, dólares y también patacones. Es decir que, quien venda en patacones, continuará percibiendo patacones, nada más que ahora el pago se realizará en forma virtual, considerada más segura que operatoria con efectivo. La plataforma de la tarjeta del provincia será VISA Electrón: la misma que utilizan sus tenedores para extraer dinero y patacones de los cajeros automáticos. Es decir que los comerciantes que vendan en patacones con la PataCard tendrán las mismas condiciones comerciales que cada uno acordó con VISA Electrón (pago a las 48 horas y un arancel de 3% promedio por el uso de la tarjeta que llega a variar entre 1,5% y 5% del monto de la compra). En la Argentina existen siete millones de tarjetas de este tipo que, además de operar por cajeros, sirven para hacer compras en 100.000 comercios. Eso no significa que todos los 100.000 comercios aceptarán patacones cada vez que se pague con una VISA Electrón. Como hasta ahora, cada comerciante continuará decidiendo si vende en pesos, en dólares o en patacones. La PataCard no se había lanzado hasta ahora porque había trabas impositivas. Se sabe que las tarjetas actúan frente a los comerciantes como agentes de retención de impuestos nacionales (1% de impuesto a las Ganancias y 6% de IVA) y provinciales (entre 2 y 3 puntos porcentuales de Ingresos Brutos dependiendo de la jurisdicción).
Para sortear ese escollo, el BAPRO acordó con la provincia un sistema de compensaciones en patacones en cuanto al Impuesto a los Ingresos Brutos, y consiguió también un convenio para pagar los impuestos nacionales en efectivo con afectación de lo recaudado por la coparticipación provincial. De ese modo se removieron las trabas, por lo que, como con toda tarjeta de débito el comerciante recibirá los patacones de la venta deducidas las retenciones impositivas (en patacones) que le hacen cuando vende en pesos.
En cuanto a los plásticos VISA Electrón emitidos por el Banco Provincia, hasta ayer no estaba previsto canjearlos para que los usuarios y los comerciantes distingan a simple vista entre aquellas tarjetas que permiten operar con patacones de las que no. En definitiva, al ser una tarjeta de débito, será la lectora de tarjetas la que determinará si el usuario tiene saldos de patacones en su cuenta que puedan ser afectados inmediatamente a una compra. De todos modos, para facilitar la comprensión de la tarjeta entre usuarios y comerciantes, entre las alternativas posibles se estudiaba la posibilidad de identificar las tarjetas que pueden operar en patacones con un simple calco.
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