Scania: "Aunque haya segunda ola vamos a seguir produciendo"

Economía

La automotriz cumplió 45 años en la Argentina. Su fábrica de Tucumán está con la producción al tope y prevé un nivel récord de exportaciones.

La fábrica que la multinacional sueca Scania tiene en Tucumán cumplió en marzo pasado 45 años desde su inauguración en 1976, apenas dos días después del golpe militar. Actualmente, la planta se dedica exclusivamente a la fabricación de cajas de cambio y exporta toda su producción a Europa y Brasil, desde donde llegan a la Argentina los vehículos terminados.

En todo este tiempo, la empresa atravesó todos los vaivenes de la economía argentina, hasta la reciente pandemia. Sin embargo, la emergencia sanitaria no fue el momento más desafiante de la historia de Scania en el país, sino la crisis de 2001/2002. Más aún, a pesar de todos los inconvenientes que provocó el covid-19, la empresa prevé un 2021 con producción récord. Y hasta se permite afirmar que no dejará de funcionar aunque haya una segunda ola de contagios, según explicó a Ámbito el CEO de Scania Argentina, Andrés Leonard.

Periodista: ¿Cuáles fueron los principales desafíos que enfrentó Scania en estos 45 años?

Andrés Leonard: Estos 45 años han sido de una Argentina que tuvo muchas crisis. En la década del 90, la crisis del tequila; luego la del 2001, y en 2008, con Lehman Brothers, y todos fueron momentos de desafíos para Scania. Me acuerdo, por ejemplo, del 2002, en junio de ese año habíamos vendido un solo camión. Fue una situación de mucho desafío. Pero nos pudimos adaptar.

Desde el punto de vista interno, hubo momentos importantes como en 1997 cuando se decidió separar la parte comercial de la industrial para traerla a Buenos Aires. Y antes, en la década del 90, cuando alguien consideró que había demasiada variabilidad y cambios en Argentina como para tener una fábrica dedicada sólo al mercado interno. Y se la transformó en una fabrica de componentes. Hoy es una de las únicas dos fábricas que Scania tiene en el mundo que hacen mecanizado de transmisión. En ese momento se decidió hacer una fábrica para exportación. Fue gran desafío adaptar procesos y máquinas. Y hoy exportamos 90% a Brasil y el resto a Europa. Otro desafío fue transformar la red de servicios y concesionarios, que inicialmente era 100% privada. Y ahora 65% de la red es propia, algo que nos da muchas ventajas en algunos sentidos.

P: ¿La pandemia es el desafío más complicado de estos 45 años?

A.L.: Sin duda es un desafío, aunque creo que no ha sido el más desafiante. Pero nos puso en guardia muy rápidamente, tanto en la fábrica como en los concesionarios. Afortunadamente teníamos algo de experiencia de Europa, y pudimos importar rápido algunos protocolos. Nuestra fábrica fue la última en cerrar en Argentina y la primera en abrir. En mayo de 2020 el presidente Fernández fue a Tucumán y la primera empresa que visitó fue Scania. No tuvimos contagios en la planta. Y la red de servicios se mantuvo abierta para atender la demanda del transporte por pedido directo del gobierno, si bien hubo problemas para circular y hacer asistencia en provincias. Cerramos un solo día. Fue un enorme desafío.

El transporte interurbano de personas representa 30% de nuestro negocio y eso se vio terriblemente afectado, cayó a cero ese negocio. Y hoy está muy golpeado todavía. Creo que no repuntará hasta que la vacunación en Argentina no esté avanzada. Todo fue un ejercicio intenso y por momentos no sabíamos dónde iba a terminar.

P: ¿Temen un segundo brote que vuelva a afectar sus operaciones?

A.L.: Nosotros no vamos a cerrar aunque haya un rebrote. Estamos preparados y aprendimos mucho. Hace pocos días la fábrica de Brasil cerró por lo que se vive allá. Llegado el caso que tengamos un rebrote de esa naturaleza creo que tendríamos que cerrar también. Pero no sería una decisión solamente de Scania sino ya del gobierno. Si esa decisión no está y espero que no esté, nosotros vamos a seguir funcionando.

Tenemos un programa de producción muy apretado. Marzo cerró siendo el mes histórico de mayor facturación por exportaciones de la fábrica, el mejor mes en 45 años y seguramente 2021 será el año récord de exportaciones. Los protocolos que tenemos son muy importantes y están funcionando bien. Si hay una segunda ola no deberíamos cerrar, ni la fábrica ni la red de servicios.

P: ¿Usted dice que la crisis de 2002 fue para Scania más desafiante que la pandemia?

A.L.: Es una comparación difícil. Creo que en algunas cosas fue más estresante probablemente; obviamente yo no estaba en la posición que estoy ahora, pero me imagino que para mi par de ese momento habrá sido estresante estar en una empresa con números rojos y sin ver el horizonte. Esa situación no la tuvimos que vivir incluso con pandemia. Hemos tenido meses el año pasado en que el agua nos tapó la nariz, pero cerramos un 2020 positivo en resultados, en market share, en muchos indicadores clave para nosotros. En 2002 la mayoría de los factores que influían en la economía eran no controlables por Scania. Y eso debe haber generado un estrés importante.

P: ¿Cree que se percibe un rebote de la economía pospandemia a pesar de la amenaza de una segunda ola?

A.L.: En el mundo se está empezando a ver un rebote pospandemia. Pero no es lineal. Hubo mucho frenesí al principio, como se vio por el comportamiento de las bolsas que tuvieron recuperación rápida desde agosto del año pasado en vistas de que habría vacunas y el mundo se iba a normalizar. El frenesí se calmó ahora porque la velocidad de vacunación es bastante menor a lo imaginado y la oferta de vacunas tampoco es la que se pensaba, pero sigue habiendo un impulso. Y lo vemos en distintos indicadores. En la región también, aunque lo que se está viendo en Brasil no es positivo.

Dejá tu comentario