28 de marzo 2001 - 00:00

Se agiganta más Cavallo: es una catapulta de economía realista

Usa la heterodoxia como trampolín realista a una futura ortodoxia económica, pero con sustento y no meramente teórica. Emplea la energía física como dormir en aviones para desayunar con brasileños un día o soportar otras 26 horas de avión ida y vuelta a Madrid por un día pero con el efectivo resultado de que los bancos españoles clave en la Argentina -con cuyos máximos dirigentes habló en persona en España-le bajaron ayer la tasa de Letras a sólo 11,25% anual. Además utiliza lo psicológico, por caso dejó trascender durante varios días que la tasa de Letras podría llegar a 14% e impactó con 11,25% de ayer aunque igualmente es alta. Pero ya les advirtió a los bancos que si no le prestan a la tasa de México (8 o 9%) no les toma más dinero (confiando en lo que le aportará el impuesto al cheque). Adquirió gran experiencia política, por caso usa de Roberto Alemann no hablar en la calle a movileros improvisados, sino que dirige mensajes bien meditados. Los bancos le pidieron 3 semanas para implementar el impuesto al cheque y les dio sólo una, pero haciéndolos trabajar 3 turnos, las 24 horas hasta que puedan comenzar a cobrar como Cavallo quiere, o sea con la mayor urgencia. Usa ideas demagógicas y las readapta, por caso pedirles a los sectores industriales y hasta regiones del país que le propongan planes de reactivación. Le ofrecerán subsidios, créditos a tasas imposibles, protecciones arancelarias casi prohibitivas para productos extranjeros. Pero con esas propuestas se armará de un fabuloso «archivo de necesidades» y luego las concederá en la medida en que le respondan (más producción, dar más empleo, eficiencia empresaria). Y tendrá recaudación para ceder a cambio de la reactivación.

Además exige a los sectores que le hagan propuestas de ayuda que vengan con el aporte de los sindicatos en cuanto a flexibilización, con lo cual pone a las burocracias sindicales en la encrucijada de no ceder nada, pero si lo hacen no pueden quejarse de que tal sector o región no se salga de la recesión y siga despidiendo gente. Toma ideas de todos lados, por caso tentar a repatriarse a capitales argentinos en el exterior aunque aun no elaboró bien la idea porque pretende blanquearlos pero a cambio de que le compren un bono a tasa baja por 4 años. Pero así se inmoviliza el capital y sólo se dirige a personas cuando también hay empresas formadas por argentinos en el exterior. Pero le estudia la vuelta al problema. Otra idea -original de su gran mentor el gobernador de Córdoba, De la Sota-, para cobro de parte de los impuestos por privados, idea que también agrada a Roberto Alemann, la quiere perfeccionar a nivel de que sólo los bancos terminen cobrando impuestos en poco tiempo y que la DGI administre y fiscalice. Los que analizan al nuevo ministro ven ideas pícaras sutiles, muy por encima de los debates elementales que se escuchan en estos días en el Congreso. Por ejemplo, el impuesto al cheque no es coparticipable con las provincias pero sí es descontable lo que la gente paga de IVA y Ganancias. Con esto se reducirá la percepción del monto del IVA que sí es coparticipable con las provincias a las que no quiere perjudicar pero sí negociar con ellas a cambio de austeridad.

Frente a la tontería de quienes políticamente querían desplazar al presidente del Banco Central, Cavallo se dedicó ayer especialmente a ratificarlo. Mantiene a un funcionario que sabe de bancos, es capaz de controlarlos en su nuevo rol vital del «esquema Cavallo» y da tranquilidad internacional porque se temía por la moneda y el sistema si se desplazaba a Pedro Pou. Además, ya encaminó una reforma impositiva que lleva años en los diálogos pero nunca se concreta. Por caso quiere Ganancias a pago mensual, no anual ni con anticipos, y el IVA como impuesto al consumo pero sin «ingresos brutos». Hasta los más escépticos reconocen que el accionar del ministro es una catapulta con buenas posibilidades prácticas.

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