16 de enero 2003 - 00:00

Se aguarda hoy señal del FMI para evitar el default total

Ayer el gobierno no pagó el vencimiento de u$s 700 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo y se entró en default con este organismo. Automáticamente, suspendieron el otorgamiento de créditos al país. Para que la Argentina no entre en cesación de pagos también con el Fondo Monetario, hoy debería haber un comunicado oficial en Washington que señale que se alcanzó el miniacuerdo. Caso contrario, el gobierno no usará las reservas para pagar. Es poco probable que surja ese comunicado. Ayer, Roberto Lavagna confesó que hay importantes diferencias en las metas monetarias que se querían fijar con la misión del Fondo (hoy abandona el país tras 8 días de gestiones). Tampoco es habitual que la cúpula del Fondo haga "anticipos" de acuerdos con los países. En la misma situación, obviamente, se encuentra un vencimiento por casi u$s 1.000 millones con el Banco Mundial, organismo con el cual ya se estaba en default desde noviembre. Hasta anoche, hubo contactos con técnicos del FMI y hasta con funcionarios de los países del Grupo de los Siete, intentando destrabar las negociaciones y lograr esa "prueba de amor" de Anne Krueger, número dos del organismo, que anticipe la aprobación formal del entendimiento en la reunión de directorio del jueves 23 próximo. Concretamente, lo que solicita el staff del FMI para cerrar este simple miniacuerdo por tan sólo ocho meses es frenar la emisión de dinero y evitar una inflación mayor a 35% previsto. No cedió terreno Lavagna y, tontamente, el pícaro ministro de Economía lleva al país rumbo a un default generalizado. Dejaría así al próximo gobierno con una pesada carga por las duras sanciones que los organismos aplican a los países en default. Deberá, quien gane las elecciones, ponerse al día con todos los vencimientos atrasados y hacer las reformas que este gobierno viene postergando para poder volver a estar bajo el paraguas del Fondo.

El ministro de Economía, Roberto Lavagna, espera hoy una señal clara del FMI para definir si paga mañana un vencimiento de u$s 998 millones con ese organismo. En caso de no hacerlo, el gobierno entraría en default total, ya que se sumaría al incurrido ayer con el Banco Interamericano de Desarrollo y con el Banco Mun-dial desde mediados de noviembre.

Un comunicado emitido ayer desde Washington por el BID confirmó que el gobierno decidió no cancelar la deuda de u$s 700 millones que vencía. La excusa esgrimida fueron «problemas técnicos». Pero en la conversación telefónica que Lavagna mantuvo con el titular del organismo, Enrique Iglesias, insistió en que la estrategia es renegociar todos los vencimientos con los organismos una vez que se alcance el acuerdo con el FMI. Esos fueron también los dichos del viceministro Oscar Tangelson en Washington, en las reuniones que mantuvo con integrantes del BID.

Se espera en Economía que hoy la cúpula del FMI, encabezada por la número dos del organismo, Anne Krueger, se dedique a revisar en detalle la carta de intención acordada entre el staff del organismo y el equipo económico.

En caso de que no se produzca algún tipo de señal por parte del FMI entre hoy y mañana, Lavagna finalmente no pagará. Claro que se trata de una decisión de alto costo, ya que significaría un quiebre casi definitivo en las negociaciones con el organismo. La reunión de directorio del FMI en la que se definiría la suerte del acuerdo será el próximo 23 de enero. Aunque existe una clara vocación política ahora para aprobar un miniacuerdo de corto alcance (hasta fin de agosto), existe un importante número de discrepancias que ponen en peligro esta definición.

• Posición férrea

Las discusiones en torno a la cuestión monetaria pasan, fundamentalmente, por la necesidad de poner un límite estricto a la cantidad de pesos en circulación. Pero el FMI tiene una posición mucho más férrea que la defendida por el tándem Alfonso Prat-Gay y Pedro Lacoste, presidente y vice del BCRA.

El cuadro de situación de las negociaciones que se mantuvieron hasta ayer podría resumirse de la siguiente forma:

• La última misión del FMI se mostró muy firme en su pedido para que se absorba una parte de los pesos actualmente en circulación. Esto obligaría al Central a dejar de comprar dó-lares y, al mismo tiempo, emitir más LEBAC por los pesos sobrantes.

Según el Fondo Monetario, el aumento de la base monetaria (circulante más dinero de los bancos en el BCRA) que ahora asciende a los $ 30.000 millones tendrá un efecto sobre la inflación, que llegaría -de acuerdo con esta visión-a 35% durante 2003. Pero los funcionarios del BCRA sostienen que hay un aumento genuino de la demanda de pesos, por lo que no hay riesgo de incremento de precios.

• Un tema delicado pasa por el financiamiento del BCRA a la Tesorería. El Fondo estima que el déficit fiscal recaerá casi en su totalidad en la auto-ridad monetaria. Por lo tanto, habría que emitir unos $ 3.000 millones para cubrirlo. Para el Central, en cambio, esa necesidad de financiamiento será mucho menor.

• Los amparos y el cronograma de devolución de depósitos reprogramados (CEDRO) también generan una fuente adicional de emisión para financiar a los bancos, según el FMI. Pero en el Central aseguran que el público mantendrá el dinero en los bancos, a través de nuevos plazos fijos.

• Además, la continua compra de dólares por parte del Central también genera la expansión de pesos entre el público. En lo que va de enero, ya adquirió u$s 406 millones, con lo cual emitió unos $ 1.300 millones. Es otro peligro inflacionario.

• Debido a la expansión de pesos que espera, el Fondo estima que deberían emitirse LEBAC por unos $ 4.000 millones adicionales para absorber el aumento de la base monetaria.

• Claro que semejante emisión de títulos generaría un fuerte incremento de la tasa de interés para captar estos fondos en el mercado. Tasas tan altas serían incompatibles, a su vez, con la necesidad de reactivar la economía.

Hoy regresará a Washington la misión del Fondo Monetario que estuvo 8 días en el país intentando cerrar el miniacuerdo. Tanto John Dodsworth como John Thornton culminaron la ronda de negociaciones sin haber estado 100% de acuerdo con las estimaciones del gobierno. Esto quedó de manifiesto en los aspectos arriba mencionados, que reflejan la tirantez que siempre mantuvieron ambos lados de las negociaciones.

Desde Washington anoche el gobierno recibía señales de que un comunicado favorable hablando de la proximidad de un acuerdo era virtualmente imposible. «Tradicionalmente, el Fondo nunca emite este tipo de comunicados o declaraciones», dijeron anoche funcionarios argentinos en Washington.
Incluso, varios analistas subrayaron el hecho de que el ministro Lavagna haya salido ayer a efectuar declaraciones sobre el estado de las negociaciones, algo que nunca sucede en las vísperas de un entendimiento. Tampoco es habitual que habiendo diferencias con el staff, la cúpula del FMI (Anne Krueger y Horst Köhler) decida ir en contra de lo afirmado por la misión de técnicos que estuvo el país negociando cara a cara con los funcionarios del gobierno.

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