Pudo haber sido un gran día para los bonos, porque la renta de los títulos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años se desplomó casi 10 puntos a 4,63%, debido a que se confirma que la economía norteamericana se está enfriando. Es la tasa más baja en seis meses. Un dato sobre el aumento de las solicitudes para recibir subsidio de desempleo reafirmó la idea de que el 24 de octubre la Reserva Federal no subirá las tasas de interés.
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Pero las malas noticias de la región fueron más fuertes. En México hay inquietud por López Obrador, el candidato derrotado que se siente presidente e hizo decir a un importante empresario que se vive «una locura a la mexicana». En Brasil, el escándalo por corrupción que costó el puesto al jefe de campaña de Lula volteó al real, las acciones y los bonos. Y la frutilla fue Ecuador, el presidente Palacios dijo que la tasa que se paga por la deuda es de usura y habló de reestructurarla. Ecuador estuvo en default y ahora parece encaminarse a otro. La asociación con la Argentina fue inmediata. A esto se le puede sumar la inquietud que trae el golpe de Estado de Tailandia y las protestas en Hungría.
En estas circunstancias, los bonos de la región cayeron: Ecuador perdió 2%; Venezuela, 1,50%; Brasil, 0,50% y México 0,30%. En la Argentina no sólo bajaron los bonos, sino que el Banco Central debió vender dólares para evitar que la divisa suba a niveles que preocupan.
En cuanto a los bonos aparecieron fuertes vendedores que afectaron a los Discount en pesos, los principales títulos del canje de la deuda, que perdieron 1,63% y los Par en pesos que bajaron 1,40%. Las versiones en dólares de estos bonos que cotizan en Nueva York tuvieron derrumbes más importantes aún: 1,90% para el Discount y 2,90% para el Par.
Los bonos posdefault en pesos sobrellevaron mejor el mal día, pero casi todos perdieron entre 0,50% y 0,90%. No se salvaron siquiera los bonos en dólares. El BODEN 2012 perdió 0,20% y el 2013, 040%. El dato positivo es que la caída terminó dos horas antes del cierre del mercado y hubo un principio de recuperación de precios.
A todo esto el dólar siguió en $ 3,12 para la venta en las casas de cambio, pero en el mercado mayorista subió a $ 3,0998. En el peor momento del día llegó a $ 3,10 y el Banco Central tuvo que vender dólares porque había manos muy fuertes comprando. Al final de la rueda, la autoridad monetaria quedó con un saldo desfavorable de u$s 13 millones que hicieron bajar las reservas a u$s 27.900 millones.