3 de diciembre 2007 - 00:00

Se diluye el pacto social

Ganaron los gremios. Ya lo había anticipado Hugo Moyano: no debe haber topes para los reclamos salariales. Y no los habrá. Fue esto lo que desactivó el promocionado pacto social de Cristina de Kirchner. Sólo incluirá acuerdos para mejorar inversiones y produccióncon 15 sectores, desde la construcción hasta el software. Así, no existirá congelamiento de precios ni de salarios. El mensaje gremial es contundente en ese sentido: hoy el trabajador está muy por debajo del poder adquisitivo de los 70. Por lo tanto, los salarios deben seguir por encima de la inflación y carcomiendo ganancias de las empresas. El gobierno se aleja, entonces, del pacto social de José Ber Gelbard, pero no totalmente; sus efectos sobreviven con la mayor inflación a futuro que queda planteada.

Cristina Kirchner
Cristina Kirchner
El apoyo sindical al gobierno de Cristina de Kirchner y al pacto social dependerá de dos confirmaciones que debería dar rápidamente la presidente electa: las negociaciones por los aumentos salariales de 2008 deberán estar separadas de las discusiones a debatirse en paritarias como de costumbre. Además, no debería haber topes para los reclamos de mejoras salariales. Hugo Moyano estuvo negociando en los últimos días esta postura, que ya tendría el aval implícito de la ex senadora. Esta sería una de las causas, entre otras, de la permanencia de Julio De Vido y Carlos Tomada en los ministerios de Planificación y Trabajo.

El pacto social quedará así reducido a una serie de debates entre empresarios, sindicalistas, economistas y delegados del gobierno en unos 15 sectores que comenzarán a reunirse en los primeros días de 2008.

El porcentaje de aumento salarial que tiene en mente el camionero es de entre 18 y 22% para los principales gremios, comenzando por el propio.

Como aporte para el discurso oficial sobre la inflación, que según el INDEC intervenido por Guillermo Moreno sería de no más de 8,5% este año, el argumento de los gremios apunta a la mayor productividad de las empresas.

  • Respaldo

    Para respaldar el reclamo, la CGT moyanista tiene preparado un informe interno donde se respaldan los reclamos con esos porcentajes, independientemente de cual vaya a ser la cifra final de inflación en 2007. La base del informe se basaría en que desde el fin de la convertibilidad, la productividad laboral, medida por obrero ocupado, tuvo un aumento de 8%; mientras que la producción por hora trabajada creció más de 19% y el incremento en los ingresos de las empresas industriales fue de 72%. El informe incluye un capítulo, probablemente censurado en su difusión final, que habla de una inflación real para el 2007 de 15%.

    Sobre estos datos, según la intención sindical, para continuar con el proceso de reconstrucción del poder adquisitivo del salario, el incremento que deberían arrojar las paritarias sería de entre 18 y 22% dependiendo de la actividad. O sea, una cifra porcentual muy similar a la de este año, cuando los incrementos circularon entre 16,5 y 25%.

    La confirmación sobre la decisión de avalar las discusiones salariales vía paritarias y por fuera del pacto social, se conocerá después del 10 de diciembre, pero Moyano ya estaría informado de la novedad y por esto participaría activamente de los actos de asunción de Cristina de Kirchner.

    El pacto social se limitaría a «consejos sectoriales» donde se discutiría sobre varios aspectos de la realidad de las actividades más importantes de la economía argentina, exceptuando los precios y los salarios. En el listado de rubros están apuntados el automotriz, la construcción, alimentos y bebidas, energía, software, siderurgia, servicios, finanzas y sector público.

  • Contactos

    Según el gobierno, en esos «consejos sectoriales», se hablará de cómo el salario se integra al proyecto económico, en donde el Gobierno aspira a que cada sector consensúe sueldos de acuerdo con sus posibilidades. A lo sumo, la CGT estaría dispuesto a establecer bandas de actualización, pero para luego de las paritarias.

    Se espera también dentro del gobierno, que en los próximos días haya contactos sólidos con la Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA), para que desde esta agrupación también se acepte integrar los «consejos sectoriales». 
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