"Se necesita déficit cero, pero con shock de consumo"
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Periodista: ¿Cómo nació el plan alternativo de la Alianza?
Eduardo Hecker: Una vez conocido el proyecto de Domingo Cavallo, Aníbal Ibarra nos llamó para que preparemos una alternativa. En ningún momento nosotros propusimos una alteración de las reglas de juego, sino un plan de emergencia; pero más justo que el que propuso Domingo Cavallo.
Roberto Feletti: El problema de fondo fue pensar que un plan de ajuste era posible si la base era sacarle 30 pesos a los jubilados que cobran 300.
R.F.: Antes que Cavallo, fuimos nosotros los que propusimos que haya un programa de equilibrio fiscal. La pregunta es cómo llegamos a ese punto y cómo se reparten las cargas. A partir de allí se piensa en medidas que cierren el bache fiscal, incidir en sujetos y actores con capacidad contributiva real y no lesionar la competitividad.
R.F.: Los ganadores de los '90. Las empresas privatizadas, las AFJP y muchos bancos. Acá nadie cuestiona que las empresas ganen mucho o poco, sino cómo llegaron a esa ganancia y si compitieron para lograrla.
P.: ¿Cómo no se lesiona la competitividad en un plan de ajuste?
R.F.: Si parte del ajuste hubiera pasado por los grupos que mencioné anteriormente no se lesionaba la competitividad, porque esos grupos no compiten internacionalmente.
P.: Vamos por partes. ¿Por qué presionar sobre las AFJP?
E.H.: Cuando se diseñó la reforma previsional, el porcentaje de comisiones que se le otorgó obedecía a una situación económica particular que no es la actual. Toda los sectores se adaptaron a los cambios y a los ajustes en los últimos años, pero no las AFJP. Hoy, 35% de comisiones sobre lo que aportan las personas es evidentemente muy alto, mientras la recaudación de las AFJP se mantuvo en un nivel elevado. La única manera de justificar que no se avance en este tema son las presiones por no tocar ciertos intereses.
R.F.: En el Estado nacional 80% del déficit operativo es previsional y consecuencia de la creación de las AFJP. Es justo que estén entonces dentro de la responsabilidad de ajustar los costos de la economía. El sistema hoy de las AFJP se convirtió en una ganancia líquida y realizada por las administradoras, contra la promesa a largo plazo de una jubilación y un déficit público financiado por el Estado.
P.: El miedo del público es que este tipo de ideas termine incautando ahorros de los futuros jubilados...
R.F.: Lo primero que hay que dejar en claro es que los aportes del público no se tocan, sino las ganancias de las administradoras.
P.: La otra medida que impulsaron es volver atrás en la devolución del Impuesto a las Ganancias a los que tienen salarios de más de 1.500 pesos. ¿No es dejar de lado la posibilidad de reactivar la economía?
E.H.: Supongo que cuando Cavallo pensó en estas medidas no tenía en cuenta la cercanía de la cesación de pagos.
Hoy estamos ante una emergencia y no podemos pensar en darles más plata a los que ganan más de 1.500 pesos y ajustar en los jubilados que ganan 300 pesos. Sí podemos pensar en la medida en el año 2002 cuando haya pasado la crisis terminal.
P.: ¿Por qué también quieren embestir contra las empresas privatizadas?
R.F.: Allí tenemos otro nicho de ganancias diferenciales que no vienen de la competencia sino de la situación económica de los '90. Eso no estuvo ni bien ni mal. Lo que sí afirmamos es que ahora la situación es diferente. Lo que pasó con el tiempo es que se generaron monopolios y clientes cautivos con tarifas altas a nivel internacional. Si pensamos en reformar los problemas económicos de la Argentina de raíz en todos los frentes, este sector no puede estar afuera.
P.: Las empresas privatizadas son garantía de inversiones. ¿No creen que un avance sobre estos sectores afectará esa variable?
R.F.: Las privatizadas invirtieron en los '90 mucho. Pero ya no y continúan con rentas diferenciales y mercados cautivos.
P.: ¿Están de acuerdo en que se aumenten sus aportes patronales?
R.F.: Puede ser la alternativa.
P.: Más allá de todas estas medidas, igual quedará pendiente el problema de la deuda...
R.F.: Es necesario renegociar con los tenedores de bonos, pero no de una manera compulsiva sino seria. Quizá apelando a algo parecido a un plan Brady 2. Recordemos que luego del primero vinieron los mejores años de la economía argentina.
P.: ¿A esta altura, cuándo vuelve la Argentina a pensar en crecer?
E.H.: Habrá momentos duros hasta por lo menos el último trimestre del año.
R.F.: El país necesitaba un programa de equilibrio fiscal, pero con un shock de consumo que permita reactivar la economía. Hay cosas que no veo en el paquete tal cual se está por aplicar. No hay sectores que sean locomotoras de reactivación ni veo tampoco cómo se cerrará el bache extremo sin apelar a las reservas.




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