Nueva York (Reuters) - El dólar volvió a subir ayer y tocó un máximo en tres meses frente al yen, tras un informe que mostró que la economía de Estados Unidos creció en el primer trimestre a un ritmo más veloz que lo estimado previamente.
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Además, unos comentarios agresivos de parte de las autoridades de la Reserva Federal -que conduce Ben Bernanke- reforzaron las expectativas de un alza de tasas de interés en EE.UU. este año.
La demanda de dólares se aceleró después de que el gobierno de George W. Bush dijo que la economía de Estados Unidos creció a un ritmo revisado al alza de 0,9% en el primer trimestre desde 0,6% anunciado en un primer momento. «La combinación del crecimiento en el primer trimestre luce más saludable», dijo Stephen Malyon, de Scotia Capital. «Eso mantiene la inclinación optimista para la moneda norteamericana que se inició ayer (por el miércoles) después de los comentarios del presidente de la Fed de Dallas, Richard Fisher», agregó.
Al cierre del mercado en Nueva York, el euro se negoció con un descenso de 0,8% a u$s 1,5506. La divisa norteamericana se cotizó con un avance de 0,9% ante el yen, a 105,55 unidades de Japón, retrocediendo del máximo de 105,87 unidades alcanzado previamente. Además, el dólar ganó 0,7 por ciento en el día a 73,023 contra una canasta de seis monedas principales.
Más temprano, el rendimientode los bonos del Tesoro norteamericano a 2 años llegaron a subir a 2,791%, máximo desde el inicio del año, tras los comentarios de Fisher.
Ayuda
«El temor por la inflación está ayudando a elevar los rendimientos de los bonos y, a cambio, está restando atractivo a los activos europeos», dijo Greg Salvaggio, de Tempus Consulting en Washington. «Simplemente calza en este sentimiento optimista acerca del dólar», agregó.
El buen desempeño de los mercados bursátiles norteamericanos y una caída de u$s 4 -3.36%- en el precio del petróleo se sumaron al entusiasmo de los inversores por el dólar. A esto se les suma los datos publicados el miércoles que mostraron una caída menor que lo esperado en los pedidos de bienes duraderos en EE.UU. el mes pasado, que impulsaron la idea de que la Fed podría suspender su campaña de flexibilización de la política monetaria, tras reducir la tasa hasta el actual 2%.
Los agresivos comentarios de Fisher y del presidente de la Fed de Minneapolis, Gary Stern, quien dijo que la Fed debe abandonar su campaña de recorte de tasas, sugieren que los miembros del banco central están considerando los riesgos inflacionarios.
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