Se reedita debate en provincias por el gasto de Legislaturas
Siguiendo el modelo Córdoba, otros gobernadores plantearon achicar sus legislaturas. Las provincias que diseñan esquemas parecidos son Catamarca, Buenos Aires, Mendoza y San Luis. El gobernador Oscar Castillo llamó a una consulta popular para eliminar las bancas, mientras que el puntano Adolfo Rodríguez Saá propuso una reforma integral de la Constitución provincial para modificar el sistema legislativo. Carlos Ruckauf sigue planeando lo mismo sin consulta popular de por medio.
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Otros gobernadores diseñan esquemas parecidos.
El radical Oscar Castillo, en la legislativamente superpoblada Catamarca, llamó a una consulta popular para eliminar bancas.
Lo mismo, sin urnas de por medio, planea Carlos Ruckauf. El puntano Adolfo Rodríguez Saá (PJ) propuso una reforma integral de la Constitución que podría retocar ese capítulo.
También en Mendoza, el Parlamento, que ajustó sus vicios monetarios, evaluará la unificación de las cámaras.
Ruckauf quiere achicar «20 por ciento» el Parlamento armando un solo cuerpo con 100 legisladores. Con eso, el promedio sería de 140 mil bonaerenses por banca.
Anteanoche, en una reunión reservada de más de una hora, pactó con Federico Storani compartir el boceto de la reforma.
El gobernador, con los ministros Julián Domínguez y Raúl Othacehé, recibió al radical -que asume la próxima semana como jefe de la UCR bonaerense- en la residencia de La Plata, a las 9 de la noche, algo inusual para el pulcro Ruckauf.
En cambio, el aliancista rebelde Sergio Montiel desecha avanzar en la supresión de legisladores.
También desde Salta -donde en 1987 se bajó de 140 a 83 el número de escaños- el peronista Juan Carlos Romero rechazó la alternativa de eliminar un recinto.
Declarado «defensor de la bicameralidad», Romero considera que la cámara única arrastra «riesgos institucionales» y prefirió bajar 13 por ciento las dietas parlamentarias.
Idéntico argumento usó el jefe de la Cámara baja santafesina, Alberto Hammerly (PJ): «La bicameralidad -dijo- garantiza una representación que no permite la Cámara única».
El diputado, leal a Carlos Reutemann, tachó «de fantasía» la consulta cordobesa y Eduardo Amadeo, vocero de Ruckauf, descartó un plebiscito en Buenos Aires.
Al margen de los torneos verbales, a simple vista, disolver una de las cámaras no garantiza ni mejor representatividad ni ahorro financiero.
En la Santa Fe bicameral hay un legislador cada 44.908 habitantes mientras en La Rioja, con un solo cuerpo, el promedio es 1 cada 9.339 personas. Durante 2000, con doble Parlamento, en Mendoza los 86 legisladores gastaron per cápita 301 mil pesos anuales.
Y en el recinto único porteño cada uno de los 60 escaños existentes costaron a la Ciudad 810 mil pesos por año.
Otra muestra clara: aún eliminando 60 bancas, Córdoba no desplazará en el ranking a Santa Fe que tiene 69 escaños para representar a 3,1 millones de personas.
Igual el grueso de las provincias no supera la cifra 1 cada 20 mil habitantes por legislador con picos en Catamarca, San Luis (1 cada 6.987) y Tierra del Fuego (1 cada 7.702).
En el otro extremo, detrás de Buenos Aires, figuran Capital Federal (1 cada 50.777), Santa Fe (1 cada 44.908) y Tucumán (1 cada 32.333).
Previsiblemente, el Congreso nacional tiene el promedio más alto: allí hay un legislador para -en teoría- representar a 120 mil argentinos.



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