El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, sigue fiel a su estilo con el sector de la carne. Dejó claro ayer que las exportaciones no volverían a normalizarse hasta que el mercado interno no alcance los valores que el gobierno se comprometió a ofrecer por medio de la venta de 13 cortes populares. Además, el polémico funcionario lanzó amenazas sobre productores y consignatarios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por medio de límites en los registro de exportación (ROE) y trabas aduaneras, hace 15 días que los envíos de carne al exterior sufren un freno. Pero ayer, el mismo día en que el Ejecutivo y el campo iniciaron la ronda de reuniones técnicas, Moreno decidió ir más allá: llamó personalmente a los principales frigoríficos para informarles que no exportarán más hasta que bajen los precios locales.
La medida también llegó al Mercado de Hacienda de Liniers, en forma de presión a los consignatarios de ganado para que envíen más vacunos y bajen los precios.
Así lo denunciaron fuentes de los propios frigoríficos, en tanto que el «apriete» fue denunciado por la Comisión de Enlace que integran desde el inicio del actual conflicto la CRA, Coninagro, FAA y SRA. «Entre ayer y hoy, funcionarios relacionados con el comercio de ganados y carnes han vuelto a efectuar presiones y amenazas, en una inequívoca maniobra tendiente a 'embarrar la cancha', buscando el fracaso de las gestiones de buena voluntad iniciadas por la Presidente y las entidades», acusó el breve comunicado emitido por la tarde.
Las armas que Moreno tiene contra los exportadores son el control de los ROE (los emitela ONCCA), junto con las intrincadas y nuevas exigencias de la Dirección General de Aduanas. Se agregan las potenciales clausuras y la aplicación de la Ley de Abastecimiento.
Para el caso de los productores, la amenaza cae sobre las compensaciones que hoy perciben los establecimientos de engorde en feedlot.
Para ambos casos, el funcionario alza la espada del «combate a la evasión fiscal», acusando un alto nivel de operación en negro en la cadena de la carne.
El «mensaje» de Moreno llegó a destino temprano y obligó a suspender la «mesa técnica» que estaba prevista por la mañana. También existe la posibilidad de intentar generarun nuevo acuerdo de precios para reemplazar al firmado el 7 de marzo y que aún no pudo ser aplicado. Allí constaba una lista de 13 cortes populares, por la cual el asado y el vacío de ternera deberían valer $ 10 y $ 12,2, respectivamente. Hoy los valores no descienden de $ 15 y $ 16. Ayer Moreno tocó este tema en la reunión semanal que mantiene con las cámaras que reúnen a los frigoríficos, la Asociación de Carniceros, y las cámaras de supermercados y de autoservicios y supermercados chinos.
Existe además un conflictogremial dentro del sector de la carne, que ayer tuvo su primera jornada paritaria. Moreno también tomó injerencia en esta disputa, que paraliza a unas 13 plantas frigoríficas en todo el país, en medio de una conciliación obligatoria que no está siendo respetada. Se prometieron subsidios de $ 600 para los 60 mil trabajadores del sector, y también se incluirá a los avícolas.
Dejá tu comentario