19 de abril 2006 - 00:00

Senado aprobó ley de promoción del biocombustible

El Senado convirtió hoy en ley un proyecto que promueve el desarrollo industrial del biocombustible a partir de incentivos fiscales, con el objetivo de reducir la contaminación y sustituir recursos no renovables.

El proyecto propicia la elaboración de diesel y alcohol a partir de vegetales mezclados con gasoil y nafta, y de esta forma generar un combustible que no castiga el medio ambiente.

La iniciativa cosechó 39 votos a favor a los cambios que introdujo la Cámara de Diputados y 21 en contra, tras dos horas de debate.

El mayoritario bloque justicialista apoyó las amplias modificaciones de Diputados, mientras que la oposición encabezada por la UCR insistió sin suerte con el texto original de la Cámara alta.

De acuerdo con la ley, la producción de biodiesel se realizará mediante la utilización de recursos agropecuarios, agroindustriales o desechos orgánicos.

Esto permite extraer el fluido energético de cultivos como soja y maíz -u otras oleaginosas-, para transformarlo en combustible.

El justicialista Jorge Capitanich (Chaco) defendió los cambios de Diputados y dijo que el régimen para promocionar el biocombustible le permitirá al país "diversificar la oferta de energía".

También afirmó "promoverá las economías regionales y permitirá generar condiciones para un impacto ambiental positivo".

Capitanich destacó, además, las ventajas del combustible alternativo: "el precio del petróleo pasó de 9 a casi 72 dolares por barril de crudo", dijo.

En tanto, el autor del proyecto, el radical Luis Falco (Río Negro), criticó los cambios que colocó la Cámara baja: "el proyecto es otro, le han cambiado hasta el título", se quejó.

Dijo también que Diputados "le quitó la estabilidad fiscal a la norma" y que en consecuencia la ley generará "un marco jurídico muy débil".

"No es verdad que el Senado se puso del lado de las grandes empresas", agregó, al referirse a las criticas de algunos diputados, que durante el debate de la ley dejaron entrever que el proyecto original favorecía a las grandes corporaciones.

Uno de los cambios que aceptó el Senado tiene que ver con la autoridad de aplicación de la norma, que quedará bajo la órbita de la secretaria de Energía, que encabeza Daniel Cameron.

Además, se avaló la facultad para que el Poder Ejecutivo establezca precios de referencia y se otorgó un 20 por ciento del cupo fiscal a las economías regionales.

Se incorporó, por otro lado, la posibilidad de que el Gobierno del presidente Néstor Kirchner distribuya subsidios para promocionar empresas del sector que se establezcan en distintas regiones del país, aunque sin especificar los montos ni el criterio de selección.

La ley, además, prevé la amortización a cuenta del Impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada del IVA en las inversiones destinadas a producir biodiésel o bioetanol (alconafta).

Exime, asimismo, del impuesto sobre los Combustibles Líquidos y el Gas Natural, la Tasa Hídrica y el Impuesto al Gasoil sobre la parte de biocombustible que vaya mezclada con combustibles derivados del petróleo.

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