Era tan previsible como negativo: en los primeros cinco meses del año, el nivel promedio de gasto aumentó 42%. El alza se debe a dos motivos: uno, económico e impostergable; y otro, estrictamente político (este último subió 34%). El primero son los pagos de intereses de deuda, que se concentraron en febrero y mayo. Pero también están las transferencias a las provincias y al gobierno de la Capital Federal, ítem que Néstor Kirchner se guardó para sí y que se distribuyen aleatoriamente según la cercanía o lejanía política de los gobernadores al Ejecutivo. En dicho período, el gasto en este capítulo creció 51%, e incluye desde obra pública hasta los famosos ATN (Adelantos del Tesoro Nacional) que, lejos de desaparecer, parecen multiplicarse. Para peor, el incremento se aceleró en los últimos meses, tendencia que parecería continuar, al menos hasta octubre. Junto con los aumentos a empleados públicos y jubilados, se perfila como el destino directo que el gobierno quiere darle al abultado superávit fiscal.
El gasto público tuvo una fuerte expansión durante los primeros cinco meses del año, por dos efectos: el pago de intereses de deuda y el aumento de las transferencias a las provincias.
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Particularmente arduo fue febrero, cuando se tuvo que liquidar $ 1.206 millones, y mayo con $ 2.658 millones. Para el resto del año, la situación continuará con la misma tendencia, con lo cual Economía deberá contabilizar unos $ 3.500 millones más para cumplir con los compromisos financieros.
En el pago de intereses, el gobierno no tiene margen para reducir o aumentar las erogaciones. Son entonces gastos inevitables, salvo que nuevamente se caiga otra vez en default. Diferente es la situación de las transferencias, sobre todo a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires. En este cómputo se incluyen gastos como los fondos fiduciarios (desde donde se maneja gran parte de la obra pública y giros por costos de infraestructura, también obra pública, pero con asignación específica, además de los tradicionales Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que siempre están vigentes.
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