"Si provincias dan aumento, pasarían a tener déficit"

Economía

Si se replica en las provincias el aumento salarial que se otorgó a los empleados estatales nacionales la semana pasada, de 19%, se pasaría de tener superávit a déficit fiscal. Así lo explicó el presidente del IERAL, centro de investigación de la Fundación Mediterránea, Nadín Argañaraz. El economista sostuvo que en las provincias el gasto en personal se aproxima a 50% del gasto total. «Entre 2001 y 2005, habrían perdido casi 1,3% del PBI, por lo que, si se quisiera regresar a la participación de 2001, harían falta unos 6.900 millones de pesos anuales, cifra que supera en más de 50% al superávit con que habrían cerrado el ejercicio 2005 las provincias.»

Además de resaltar que actualmente «el sueldo en blanco es casi 2,3 veces el de un trabajador informal, cuando años atrás la relación era 1,6», éstas fueron las principales declaraciones de Nadín Argañaraz a este diario:

Periodista: ¿Cómo evalúa el crecimiento del gasto público, que fue de 27% en el primer trimestre del año?

Nadín Argañaraz: Ya vimos la política fiscal nacional fue levemente expansiva durante 2005. El superávit primario pasó de 3,9% del PBI en 2004 a 3,7%. En los primeros meses del año, según datos a marzo, el gasto estaría creciendo a mayor ritmo que los ingresos fiscales, lo que acentuaría un poco más el impacto expansivo sobre la demanda. El aumento de ingresos por sobre lo presupuestado que puede existir da margen para que el gasto supere a la pauta prevista.

P.: ¿Esto provocará que se reduzca el superávit?

N.A.: Se pueden construir tres escenarios alternativos. Según la combinación de ingresos y gasto público que se termine ejecutando, el superávit primario podría moverse entre 3,1% del PBI y 4,5%. Lo evidenciado hasta el momento con el comportamiento de ambas variables permite suponer que se puede terminar el año más cerca de la cota mínima.

P.: ¿Afectan el pago de deuda estos pronósticos?

N.A.: Teniendo en cuenta los servicios de la deuda a pagar en los próximos años, un superávit fiscal nacional de 3 puntos porcentuales del PBI es un número razonable para mostrar capacidad de repago genuina. La clave pasa por el grado de sustentabilidad de ese nivel de superávit, ya que es probable que tanto por el lado de los ingresos como el de los gastos se vea amenazado.

  • Gasto

    P.: ¿Las provincias contribuyen a la expansión del gasto?

    N.A.: Es un punto muy importante. Durante 2005, las provincias habrían tenido un exceso de gasto público que superó al incremento de ingresos, lo que hizo que la reducción del superávit en términos de PBI haya sido más significativa que a nivel nacional ( habría caído de 1,3% a 0,8%).

    P.: ¿Qué pasaría si el aumento salarial que se otorgó a los empleados estatales nacionales se aplica a los provinciales?

    N.A.: De replicarse en provincias tendría un impacto mucho más intenso en las cuentas, ya que el gasto en personal se aproxima a 50% de las erogaciones totales. Entre 2001 y 2005 el gasto en personal proquevincial habría perdido casi 1,3% del PBI. Es decir que si se quisiera regresar a la participación de 2001, harían falta unos 6.900 millones de pesos anuales, cifra que supera en más de 50% al superávit con que habrían cerrado el ejercicio 2005 las provincias. Implica, en otras palabras, pasar de superávit a déficit fiscal.

    P.: ¿Cree que eso sucederá?

    N.A.: Si bien la discusión debería centrarse en cuál es la participación adecuada para tener un proceso de crecimiento sostenido y que derrame equidad, no caben dudas que si en algún momento se tuvo esa participación, se va a intentar recuperarla. Concretamente, se está ante un año clave para evaluar el rumbo de la política fiscal provincial argentina.

    P.: ¿El desempleo volverá a ser de un dígito como espera el gobierno en este escenario?

    N.A.: La mayoría de las variables se irá modificando en línea con lo que deberían ser los valores de equilibrio. Por ejemplo, es razonable que la elasticidad empleo-PBI ( cuánto aumenta el empleo por cada punto del producto) se estabilice en 0,6 o en un número aún mayor si se considera que en la década pasada era de 0,4 y ahora los precios relativos favorecen al trabajo. Con esta elasticidad y un aumento del PBI de 6,5%, el empleo genuino podría aumentar alrededor de 4%.

    P.: ¿Cree que se achicará la brecha entre los salarios formales y los informales?

    N.A.: Este sigue siendo un factor de tensión. La brecha es récord actualmente. El sueldo en blanco es casi 2,3 veces el de un trabajador informal, cuando años atrás la relación era 1,6. Lo deseable es que los recientes aumentos salariales formales no amplíen aún más esta brecha, pero debe tenerse en cuenta que el incentivo a la informalidad aumenta a la par del incremento del costo laboral de los empleados formales.

    P.: El crecimiento que se está dando en la economía, ¿ generará más presiones inflacionarias?

    N.A.: Es esencial que la tasa de inversión continúe un rumbo ascendente para que el crecimiento no tenga consecuencias inflacionarias. Durante 2005 el aumento de capacidad industrial habría estado en el orden de 6%. Estimaciones de IERAL muestran que en ese año 74% del aumento de la producción industrial fue explicado por una mayor inversión, a la inversa de 2003, cuando todo el crecimiento industrial era explicado por el aprovechamiento de capacidad instalada ociosa. Según la ejecución presupuestaria nacional,las inversiones de capital-del sector público nacional orillaron 2% del PBI durante 2005 (el mayor nivel de los últimos 13 años). Un cambio sustancial respecto de 2001, cuando la participación estaba en 1%.

    Entrevista de Florencia Lendoiro
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